06 mayo, 2012

Tiahuanaco

Ruinas reconstruidas de Tiahuanaco en Bolivia.
Fotógrafo desconocido.

30 de Abril de 2012

¿Experimentó este antiguo yacimiento un final catastrófico?

Tiahuanaco, o Tiwanaku en inglés, es una ciudadela en ruinas que ocupa casi 10 kilómetros cuadrados en los Andes bolivianos a una altitud mayor de 3.800 metros. Los métodos de datación por carbono-14 sugieren que el yacimiento no tiene más de 3.700 años. Sin embargo, como una Imagen del Día anterior discute, la datación radiométrica es, como mucho, un sistema poco fiable para establecer la edad.

De acuerdo con el libro, "Tiahuanaco, The Cradle of American Man" del catedrático de la Universidad de La Paz, Arthur Posnansky, Tiahuanaco tiene casi 17.000 años de antigüedad, quizás una de las edificaciones habitadas por humanos más antiguas en la Tierra que haya sobrevivido.

Posnansky basó sus estimaciones en las alineaciones de las piedras del templo de Kalasasaya. "Kalasasaya" significa "piedras quietas" y se refiere a los grandes postes de piedra aparentemente alineados deliberadamente alrededor de un patio central. El templo actual es una reconstrucción y no refleja la arquitectura original que los habitantes pre-incas diseñaron. No había un muro entre las piedras quietas como lo hay hoy.

Muchas civilizaciones antiguas usaban alineaciones astronómicas en sus estructuras. Túmulos nórdicos se hacían con aperturas que dejaban un hueco de luz del solar brillar en sus más profundos lugares ocultos solamente en un día concreto del año: habitualmente en el solsticio de invierno. Los habitantes del cañón del Chaco construían arbotantes de roca con ranuras en ellos colocadas de tal forma que un rayo de luz solar pudiera atravesar el corazón de un petrograma espiral cincelado en el solsticio de verano. Los muros de muchos edificios del cañón del Chaco también están alineados con la salida y la puesta del Sol en días concretos del año.

La investigación que Posnansky hizo durante varias décadas le mostró que los alineamientos en Tiahuanaco tenían un desplazamiento sobre las que debería haber sido las posiciones "reales". En lugar de estar colocadas hacia el sur, algunos de ellos estaban ligeramente desplazados hacia el suroeste. De acuerdo con Posnansky, este desplazamiento indicaba que las lineas del yacimiento eran de un tiempo en el que las piedras estaban alineadas con el verdadero sur.

Los polos de la Tierra están inclinados respecto al plano del Sistema Solar, creando un ángulo llamado la "oblicuidad de la eclíptica". La inclinación actual es de 23 grados y 17 minutos. De acuerdo con los astrónomos del consenso, no siempre permanece así. Se supone que nuestro eje oscila entre dos extremos: desde 22 grados y 1 minuto hasta 24 grados y 5 minutos. Se dice que este ciclo de oscilación requiere 41.000 años. Los datos de alineaciones de Posnansky fueron comprobaron por varios astrónomos que concluyeron que las piedras del templo fueron erigidas cuando el eje de la Tierra estaba inclinado a 23 grados, 8 minutos y 48 segundos, indicando un marco temporal de hace aproximadamente 17.000 años.


Hay otra explicación para el desplazamiento de los alineamientos. En lugar de una oscilación del eje de la Tierra, nuestros polos podrían haber experimentado un desplazamiento único como el resultado de algún episodio importante en el pasado reciente. Algunas de las extrañas anomalías que existen en la región de Tiahuanaco podrían explicarse por una catástrofe tal que sacudiera la Tierra.

La localización de Tiahuanaco es problemática en lo que se refiere a las condiciones de vida. Es un desierto abrasador en los meses de verano, mientras que en invierno hace un frío glacial. Las cosechas comunes no pueden crecer en el entorno presente. ¿Cómo se sostenía la población nativa?¿Cómo se las arreglaron para vivir allí mientras erigían estructuras megalíticas hechas con piedras que pesaban cientos de toneladas?

La Puma Punku o "Puerta del Puma", contiene piedras esparcidas por el terreno que pesan entre 100 y 150 toneladas, pesando una de ellas casi 440 toneladas. La cantera más cercana de la que se pudieran cortar estos gigantescos bloques está a unos 15 kilómetros de distancia. Otro ejemplo, la Puerta del Sol, es un bloque único de 10 toneladas de andesita. Se encontró en el yacimiento enterrada en barro y quebrada por el centro.

Tiahuanaco parece haber sido una ciudad portuaria, además. Sin embargo el lago Titicaca, el único volumen de agua cercano, está a más de 20 kilómetros. Hay embarcaderos y muelles en Tiahuanaco con depósitos de calcio largos y lisos que indican líneas de flotación prehistóricas, aunque ya no están en un plano horizontal, están inclinadas. Hay millones de conchas marinas en el área, también. El mismo lago Titicaca es un mar interior de agua salada que está encogiendo rápidamente. Sus lineas costeras fosilizadas también están dramáticamente inclinadas. La abundante vida marina prospera en el lago Titicaca, inculcando la presunción de que fue una vez parte del océano.

Quizás algún cataclismo cambió los cimientos de la Tierra en la que Tiahuanaco reposaba, elevándolo con sus alrededores por cientos o miles de metros. Tal evento cambiaría el clima, sacudiría a la ciudad partiéndola en pedazos, inclinaría el lago, movería las líneas de costa, y dejaría a millones de conchas marinas varadas y al seco aire. Como estas páginas han sugerido repetidametne, en algún tiempo del pasado reciente, la Tierra y sus vecinos se vieron involucrados en una catástrofe que alteró su apariencia y sus medios ambientes. Tiahuanaco ejemplifica muy probablemente los resultados de ese desastre pasado.

Stephen Smith.

Traducción de Roberto Conde.

05 mayo, 2012

Dos por uno

Nueva imagen de infrarrojos de NGC 4594, la Galaxia del Sombrero.
Créditos: NASA/JPL - Caltech


27 de Abril de 2012

La Galaxia del Sombrero parece ser una galaxia elíptica gigante con un disco alojado en ella.

Una de las contribuciones más significativas a la cosmología del plasma viene del Dr. Anthony L. Peratt, un físico del plasma y aprendiz del premio Nobel Hannes Alfvén. Peratt estudió las formaciones de plasma en laboratorio por muchos años, monitorizando efectos z-pinch de corta duración, así como creando animaciones de partícula-en-celda (PIC—Particle-In-Cell) usando los mejores supercomputadores disponibles. Sus conclusiones incluían una teoría de que las galaxias, en lugar de ser condesaciones gravitatorias de gas y polvo, eran en realidad formaciones de plasma.

Las simulaciones de filamentos de corrientes de Birkeland de escala galáctica revelaron que  "...la compresión de plasma cósmico tenue debido a los campos magnéticos autosostenidos de las corrientes conducidas a través de los filamentos" resultaba en la formación de varias configuraciones galácticas. Entre ellas estaban las formas elípticas y las de espiral barrada.

La Galaxia del Sombrero, también conocida como NGC 4594 o M104, es una galaxia espiral en la constelación de Virgo. Usando el sistema de medidas de desplazamiento al rojo empleado por los astrónomos de consenso, está a unos 28 millones de años-luz de la Tierra. Esta cifra podría ser muy engañosa, como señalan varios artículos de Imágenes del Día acerca de los descubrimientos del astrónomo Halton Arp.

Descubierta originalmente en 1781 por Pierre Mèchain, la Galaxia del Sombrero presenta atributos intrigantes incluso hoy en día. Es una galaxia lenticular espectacular cuando se ve usando la mayoría de los telescopios ópticos, con una gruesa franja de polvo oscuro rodeando su perímetro. Sin embargo, hace tanto como en 1993, imágenes ópticas de larga exposición de David Malin del Australian Astronomical Observatory revelaron un halo de polvo y gas englobando completamente la galaxia. Esto le llevó a especular que la Galaxia del Sombrero era una gigantesca estructura elíptica, con una espiral contenida en su interior.

Recientemente, imágenes de los instrumentos de infrarrojo del telescopio espacial Spitzer parecen indicar que Malin tenía razón: dentro de la nube de oscura neblina hay estrellas apenas visibles que pueden verse en longitudes de onda del infrarrojo lejano.

La NASA lanzó el telescopio espacial Spitzer a una órbita que se acerca y aleja de la Tierra a aproximadamente 0,1 UA, el 25 de Agosto de 2003. Su "misión fría" usaba un tanque de helio líquido para mantener los detectores infrarrojos embarcados enfriados a -268ºC. A esa gélida tempera, eran detectables  longitudes de onda tan largas como 180 micrómetros. En comparación, la longitud de onda de la luz roja más larga visible por el ojo humano es de aproximadamente 0,75 micrómetros.

El tanque de helio se agotó después de cinco años, de modo que el Spitzer ahora está llevando a cabo una "misión cálida". Todavía puede ver señales infrarrojas desde 3,6 hasta 37 micrómetros porque el "frío" del espacio mantiene los instrumentos a -243ºC. La imagen del día que se ve arriba está coloreada en azul y verde para indicar longitudes de onda de 3,5 y 4,6 micrómetros respectivamente.

De acuerdo con el equipo de análisis del Spitzer, el descubrimiento responde una pregunta que ha intrigado desde hace tiempo a los astrónomos: se supone que las galaxias espirales no deben tener tantos cúmulos globulares alrededor suya. Puesto que la Galaxia del Sombrero tiene tantas como 2.000, el hecho de su nuevo estatus como galaxia elíptica ayuda a resolver el problema.

Las galaxias existen en un circuito eléctrico que fluye a través del cosmos desde el principio al fin. Nadie puede decir de dónde surge la corriente o qué es lo que la atrae, pero vemos sus campos electromagnéticos en el magnetismo que rodea a las galaxias y en la radiación de sincrotrón que emiten. Las corrientes eléctricas se organizan en campos de plasma compuestos de átomos neutros, pero con una pequeña fracción de electrones, protones y otras partículas cargadas también presentes. Estas partículas, y las neutrales que barren con ellas, son conducidas por el campo electromagnético mayor a formar "pellizcos" de materia

Como insisten las publicaciones de Peratt, es ese plasma, junto con la electricidad que engendra, el que produce las estructuras en el cosmos. Su formación y comportamiento son  indicios de filamentos de corrientes de Birkeland mayores que las galaxias que crean zonas de z-pinch en las que se pueden formar las galaxias. Puesto que las galaxias son a menudo como collares de perlas en el espacio, esta disposición le da crédito a la idea.

La Galaxia del Sombrero demuestra con probabilidad cómo se están constituidas otras galaxias. De hecho, se ha mostrado recientemente que la Vía Láctea está rodeada de un vasto halo también. Quizás todas las galaxias son de naturaleza elíptica, y las limitaciones impuestas por nuestros instrumentos nos impiden darnos cuenta.

Stephen Smith

Traducción de Roberto Conde

04 mayo, 2012

Amanecer del Viento del Norte

La aurora austral desde la ISS.
Créditos: ISS Crew Earth Observations experiment y Image Science & Analysis Laboratory, Johnson Space Center.
26 de Abril de 2012

La aurora de la Tierra prueba la conexión eléctrica entre nuestro planeta y el Sol. 

El Sol liberó otra eyección de masa coronal (CME—Coronal Mass Ejection) el 22 de Octubre de 2011, causando un arrebato de imágenes coloridas en los cielos nocturnos hasta regiones tan hacia el sur como Arkansas, en los Estados Unidos.

Hay una estructura eléctricamente activa llamada cola magnética (o cola de plasma) que se extiende desde la Tierra hasta millones de kilómetros, siempre apuntando en dirección opuesta al Sol. El flujo de las partículas cargadas expulsadas por el Sol, llamadas viento solar, es capturado por la magnetosfera de nuestro planeta, recogidas en una lámina de plasma en la cola magnética, y retenidas por nuestro campo magnético.

Los iones energéticos fluyen hacia el interior del campo magnético terrestre en los polos, excitando las moléculas atmosféricas hasta el punto en el que emiten varios colores de luz: frecuencias de rojo del oxígeno a gran altura, verde del oxígeno a baja altura, y azul del nitrógeno.

También ocurren inestabilidades electromagnéticas cuando se ve una aurora brillante. En 1903, Kristian Birkeland y un equipo de investigación noruego hicieron una expedición al Ártico, donde descubrieron que la carga eléctrica de la Aurora Boreal fluía paralela a la formación auroral.

En 1966, el satélite de la U.S. Navy, TRIAD, grabó estas perturbaciones magnéticas mientras pasaba sobre las regiones polares y a través de lo que se llamaron los Cinturones de Radiación de Van Allen. A aquellas corrientes eléctricas verticales que fluían hacia la Tierra desde el viento solar las denominó "corrientes de Birkeland" Alex Dessler en 1969. Durante la reciente tormenta secundaria, científicos noruegos de nuevo han detectado electricidad fluyendo a través de la tierra bajo el brillo auroral.

Las corrientes eléctricas polares de Birkeland se conocen hoy día como electrojets aurorales, y están conectadas a los circuitos eléctricos que siguen el campo magnético de la Tierra hacia dentro y fuera de las regiones Ártica y Antártica. Los científicos de la NASA etiquetan este efecto eléctrico como un "nuevo" descubrimiento. Aunque reconocen las corrientes eléctricas en sus artículos científicos publicados, los teóricos convencionales insisten en verlos como efectos de "colisiones magnéticas" en el plasma en lugar de como la causa fundamental del fenómeno de las auroras.

Uno de los aspectos más interesantes del último episodio auroral no es su manifestación visual, sino su origen. Justo antes de la CME, se vio a un cometa  entrar en la corona solar y no se volvió a ver. En Imágenes del Día anteriores, se discutieron varios ejemplos más de cometas "estrellándose" en el Sol justo antes de grandes CMEs. Un cometa en particular, 96P/Machholz, no golpeó al Sol sino que pasó a vuelo rasante, provocando aparentemente una CME en el proceso.

De acuerdo con los físicos solares, no hay manera de que un "trozo de hielo y roca poco apelmazado" inicie una erupción electromagnética moviéndose a 2500 kilómetros por segundo. Lo que no tienen en consideración es que hay un campo radial eléctrico desde el Sol permeando el Sistema Solar. A medida que los cometas cargados se mueven rápidamente hacia ese campo, pueden experimentar una rotura súbita o descargarse a lo largo de la gigantesca cubierta de plasma que rodea el núcleo cometario.

La descarga continua del Sol es un proceso dinámico que requiere solo un pequeño detonante eléctrico como el que proporciona un cometa para descargarse violentamente. En contraste, los astrónomos descartan cualquier relación entre los cometas y las CMEs basándose simplemente en su enorme diferencia de tamaño. Sin embargo, se han asociado varios rasantes solares Kreutz más con llamaradas violentas. Un evento puede ser una coincidencia, dos pueden ser pocas probabilidades, pero tres o más no pueden ser despreciados como meras rarezas.    

Stephen Smith y Wal Thornhill

Nota del Editor: El título de este artículo viene de "Aurora Borealis".

Traducción de Roberto Conde.



03 mayo, 2012

Iones cósmicos

Parte del observatorio de neutrinos IceCube en la Antártida.
Créditos: NSF/B Gudbjatsson
25 de Abril de 2012

Nuevos estudios sugieren que el origen de los más fuertes rayos cósmicos aún es un misterio.

Los rayos cósmicos son iones energéticos del espacio que llegan a las vecindades del Sol viajando a velocidades extremadamente altas. Alrededor del 90% de los rayos cósmicos son protones solitarios, o núcleos de hidrógeno, seguidos por un 5% de helio, siendo el resto los otros elementos de la tabla periódica.

El término rayos cósmicos es un término poco apropiado producto de los primeros días de su descubrimiento. Los científicos que usaban electroscopios, el primer aparato diseñado para detectar carga eléctrica en un objeto, estaba intrigados por el hecho de que el aire en la cámara que encerraba el instrumento se ionizaba, no importaba cómo de bien aislaran el dispositivo del entorno.

Inicialmente, se asumió que la radiación que venía del suelo era la responsable, así que se diseñaron varios experimentos para confirmar la teoría. En 1910, Theodor Wulf usó un electrómetro, una versión avanzada del electroscopio, para medir la diferencia de radiación desde lo alto y la parta baja de la Torre Eiffel. Puesto que su electrómetro detectaba la radiación del suelo, pensó que ésta debería disminuir a medida que ascendiera. Para su sorpresa, incrementaba.

El premio nobel Victor Hess diseñó un electroscopio que era resistente a los cambios de presión y temperatura, de modo que pudiera subirlo a un globo. Hess había determindo previamente que los niveles de la radiación de suelo eran indetectables por encima de 500 metros. El 17 de Abriil de 1912 ascendió 5300 metros en globo de helio y descubrió que su electroscopio descargaba, confirmando que había una fuente de radiación ionizante viniendo desde arriba. Se pensó por mucho tiempo que la fuente era de naturaleza electromagnética, de ahí el nombre de "rayos".

Recientemente, los científicos que trabajan con el detector de neutrinos IceCube en el Polo Sur anunciaron que se han visto "puntos calientes de rayos cósmicos" viniendo desde lugares específicos del espacio. Puesto que "se sabe" que los rayos cósmicos solo son generados por supernovas o los misteriosos Estallidos de Rayos Gamma (GRB—Gamma Ray Bursters), los puntos calientes están creando confusión: no existen fuentes de ese tipo cerca para crear iones de tales velocidades. Los rayos cósmicos están cargados eléctricamente, de modo que los campos magnéticos más allá de una cierta distancia deberían aleatorizar la dirección de la que surgen y prevenir tales condiciones de gran localización.

En un Universo Eléctrico, los rayos cósmicos son acelerados por otro método: las dobles capas. Las dobles capas se describieron en 1929 por el pionero del plasma y premio Nobel Irving Langmuir. Se forman cuando las corrientes eléctricas fluyen a través del plasma. Otro premio Nobel, Hannes Alfvén, describió una doble capa como "...una formación de plasma por la que el plasma—en el sentido físico de esta palabra—se protege a sí mismo del entorno. Es análoga a una pared celular por la que un plasma—en el sentido biológico de esta palabra—se protege a sí mismo del entorno.

Cuando un plasma se mueve a través del polvo o de un gas, la nube se ioniza y la corriente eléctrica fluye. Las corrientes generan campos magnéticos que se confinan a sí mismos en filamentos coherentes conocidos como corrientes de Birkeland. Las corrientes de Birkeland pellizcan el plasma galáctico en filamentos delgados que permanecen colimados por grandes distancias. Loas observaciones astronómicas revelan que el material de algunos chorros galácticos viajan más de 30.000 años luz.

Las partículas cargadas que componen las corrientes se mueven en espiral a lo largo de campos magnéticos,  apareciendo como vórtices eléctricos. Sorprendentemente, Felix Aharonian, del  Dublin Institute for Advanced Studies sugirió que "...podría haber un 'tubo' de lineas de campo magnético extendiéndose entre la fuente y nuestro sistema solar, canalizando los rayos cósmicos hacia nosotros". Está tras la pista, aunque él cree que su teoría es "fuertemente especulativa".

"Cuado entré en el campo de la física espacial en 1956, recuerdo que caí en la creencia extendida, por ejemplo, de que los campos eléctricos no podían existir en el plasma de gran conductividad del espacio. Fue tres años después que fui avergonzado por S. Chandrasekhar que me instó a investigar el trabajo de Alfvén objetivamente. Mi grado de impacto y sorpresa al encontrar que Alfvén tenía razón y sus críticos se equivocaban apenas se puede describir. Aprendí que un mecanismo de aceleración de rayos cósmicos básicamente idéntico al famoso mecanismo sugerido por Fermi en 1949 había sido presentado [anteriormente] por Alfvén".
— Alex Dessler citado en "Dean of the Plasma Dissidents"*, Anthony Peratt, Washington Times, suplemento: The World and I (Mayo de 1988)




30 abril, 2012

Esferas eléctricas

Cúmulo globular M14(NGC 6402).
Créditos:  Kitt Peak/Bill Keel y Lisa Frattare.
24 de abril de 2012

Hay más cúmulos globulares alrededor de la Vía Láctea de los que debería haber.


Las estrellas se forman a lo largo de filamentos de corrientes eléctricas que fluyen a través, hacia dentro y hacia afuera de nuestra galaxia. Estudios de campos magnéticos galácticos muestran que el mismo proceso tiene lugar en mayor o menor medida en cada galaxia. Una reciente Imagen del Día discutió sobre otro grupo de objetos en asociación con la Vía Láctea, las galaxias enanas. Se señalaba que las teorías de evolución galáctica sugieren que debería haber muchas más de ellas de las que realmente hay.

Otro ensamblaje estelar, los cúmulos globulares, también desafían las teorías convencionales. En su caso, es su existencia la que es cuestionable. ¿Por qué están ahí? Algunos cúmulos globulares, como Omega Centauri, contienen cientos de miles de estrellas, sin embargo los modelos gravitatorios del cosmos sugerirían que no deberían ser esféricos.

M14, mostrada arriba, y sus compañeros globulares, están "suspendidas" sobre ambos hemisferios de nuestra galaxia como un "enjambre de abejas", como dijo un astrónomo. El 19 de Octubre de 2011, una nota de prensa del  Observatorio Europeo Austral (ESO—European Southern Observatory) anunciaba el descubrimiento de unos cuantos más de ellos, llegando a un total de 148. ¿Qué les provoca mantener su forma globular cuando deberían haber completado miles de órbitas alrededor del núcleo galáctico?

La teoría gravitatoria exige que las fuerzas de marea que actúan en los cúmulos en sus órbitas a medida que pasan por el plano de la Vía Láctea perturben las esferas, dejando una colección de estrellas que sea más abierta o caótica que las bolas simétricas que vemos.

Concentraciones estrechamente ligadas de estrellas en órbitas que forman una esfera rodean el núcleo de muchas galaxias. Las velocidades de esas estrellas se atribuyen convencionalmente a un agujero negro masivo o "súper masivo" en el centro justo de la esfera. En un Universo Eléctrico, los imposibles agujeros negros se explican como plasmoides, que guardan la energía electromagnética que alimenta la galaxia en un volumen muy compacto. Como la famosa ecuación que relaciona la masa con la energía electromagnética explica, el plasmoide exhibirá un intenso campo gravitatorio.

La escalabilidad del fenómeno del plasma nos permite ver que los cúmulos globulares son un núcleo galáctico a pequeña escala. Los astrofísicos ya han sugerido que los cúmulos globulares podrían contener pequeños agujeros negros que explicarían sus velocidades estelares. Tal modelo encaja bien con las observaciones de Halton Arp de que los núcleos galacticos eyectan material, que luego evoluciona en galaxias compañeras.

Parece que los cúmulos globulares son "semillas" expulsadas de los núcleos galácticos, o "mini galaxias" nacidas en regiones más densas creadoras de estrellas de su madre. Es significativo por lo tanto que la galaxia muy activa galaxia M87 tiene 13000 cúmulos globulares comparada con los 148 de la Vía Láctea.

El "comportamiento poco habitual" de las estrellas, cúmulos de estrellas y galaxias puede ser explicado si los astrónomos reconocieran la actividad eléctrica en el espacio. Hay detectores extremadamente sensibles en órbita ahora que son capaces de proporcionar una conciencia cada vez mayor, pero en lugar de eso están siendo usados para generar más misterios. Los motores eléctricos de las estrellas y las galaxias podrían haber sido cartografiados hace años. Quizás un estudio más atento de los cúmulos globulares, puesto que están más cerca y más visibles, nos dará una mayor comprensión de los núcleos galácticos.

Stephen Smith and Wal Thornhill.

Traduccíón de Roberto Conde.

25 abril, 2012

La materia ausente está ausente

Esta impresión artística muestra la galaxia Vía Láctea rodeada de materia oscura impresionista.
Créditos: ESO/L. Calçada


23 de Abril de 2012


La materia ausente que tendría que estar ahí para explicar la rotación "rápida" de los brazos de la Vía Láctea está ausente.


Recientes mediciones de las velocidades de las estrellas a 13.000 años luz del Sol han permitido a los astrónomos calcular la masa total de la materia en ese volumen. "'La cantidad de masa que deducimos cuadra muy bien con lo que vemos—estrellas, polvo y gas—en la región alrededor del Sol,' dice el líder del equipo [del Observatorio Europeo Austral, ESO] Christian Moni Bidin... 'Pero esto no deja sitio al material extra—materia oscura—que esperábamos.'"

Como enuncia la nota de prensa: "El halo azul de material que rodea la galaxia [mostrado arriba] indica la distribución esperada de la misteriosa materia oscura, que fue introducida primero por los astrónomos para explicar las propiedades de rotación de la galaxia y es ahora un ingrediente esencial en la teorías actuales de la formación y la evolución de las galaxias. Nuevas mediciones muestran que la cantidad de materia oscura en una gran región alrededor del Sol es mucho menor de la predicha y ha indicado que no hay materia oscura significativa en absoluto en nuestro vecindario." 

La mayoría de la masa de la Vía Láctea (y de la mayoría de las galaxias espirales) está en el bulto central. Si las estrellas de los brazos estuvieran girando bajo la influencia gravitatoria de lo que vemos, se frenarían según su distancia al centro. Sin embargo, las estrellas tienen unas velocidades prácticamente constantes. Se llama la "curva de rotación plana". (Los astrónomos no pueden hacerse a la idea de si considerar la galaxia como una sola cosa que rota o un conjunto de estrellas que giran). La solución gravitatoria aceptada es afirmar que "debe haber" un halo de materia oscura alrededor de la Vía Láctea colocada "impecablemente" para provocar las velocidades constantes. La materia oscura es la substancia ideal para los astrónomos: solo  proyecta fuerza gravitatoria sin ninguna traza electromagnética, así que no se puede ver. ¡Es anti-plasma!


Ahora  "lo que debe ser" está chocando con "lo que vemos". "'A pesar de los nuevos resultados, la Vía Láctea ciertamente rota mucho más rápido de lo que la materia visible puede explicar ella sola... Nuestros resultados contradicen los modelos aceptados actualmente.'" Si la astronomía es una ciencia, "contradecir" significaría "falsar", y los astrónomos empezarían de nuevo. Considerarían hipótesis alternativas y otras suposiciones. Pero esto socavaría los libros de texto, desacreditaría artículos, y haría peligrar cátedras.


El modelo aceptado tiene muchos diales con los que jugar y componentes que se pueden intercambiar. Es mejor conseguir una subvención para juguetear e intercambiar: añadir un párrafo al texto, enmendar un artículo, conseguir un ascenso. El modelo no es tanto una teoría de la materia oscura como una garantía de seguridad laboral. La condición oscura de la materia encaja con esta edad oscura de la ciencia. Los sacerdotes de la astronomía ortodoxa copian antiguas suposiciones en nuevos manuscritos iluminados con florituras de excusas pero desprovistas de ideas innovadoras.


Una alternativa que viene de suposiciones diferentes—diferentes a la gravedad—son las simulaciones basadas en laboratorio de Anthony Peratt. Él ha mostrado que corrientes de Birkeland en interacción rotarán una alrededor de la otra a velocidad constante, arrastrando plasma tras ellas en "brazos" en espiral. Más plasma se acumulará entre ellas en un "bulto" que finalmente se traga a las corrientes. ¿Es una interacción como esta a escala galáctica la fuerza motriz de la rotación galáctica?


Una analogía no es una homología, como les gusta señalar a los biólogos, pero una investigación científica sobre la materia al menos la evaluaría.


Mel Acheson


Traducción de Roberto Conde


Original en thunderbolts.info

Oscuro y muerto

Distribución de materia de chocolate en una estructura de tarta de queso, vainilla y frambuesa.

20 de Abril de 2012


Más clavos en el cojín de materia oscura.

Se supone que la materia oscura  es lo que mantiene al Universo unido. Sin embargo, los telescopios modernos no son capaces de verla porque no interactúa con la materia luminosa, excepto gravitatoriamente. Puesto que las galaxias giran a lo largo del cosmos, así como se alejan unas de otras, "deben" estar atadas por puntadas gravitatorias de materia oscura, ya que no hay bastante materia normal para completar la masa que se supone que deben poseer para comportarse como lo hacen.

Los cúmulos de galaxias, por ejemplo, deberían haberse frenado considerablemente a lo largo de los últimos miles de millones de años de expansión espaciotemporal y no haberse mantenido en esas velocidades salvajes. Algunas galaxias, dicen los astrónomos, se están moviendo tan rápido que están siguiéndole los talones a la velocidad de la luz.

A menudo se escribe en la prensa popular que la materia oscura constituye hasta el "25% del Universo" o que la energía oscura constituye el "75% del resto del Universo". Para cualquiera familiarizado con la física de plasma, es bien sabido que el plasma constituye el 99.99% del Universo. La cantidad de masa gravitatoria inventada para salvar a las teorías convencionales es la misma que el plasma ionizado en un Universo Eléctrico que se pasa por alto.

Recientemente, el Observatorio Europeo Austral (ESO—European Southern Observatory) en Paranal, Chile, anunció que "no hay evidencia de materia oscura en un gran volumen alrededor del Sol.

Este comentario está en oposición a aquellos que han propuesto que el Sistema Solar orbita dentro del halo de materia oscura de la Vía Láctea. Algunos astrofísicos calculan que el equivalente a 800 mil millones de masas solares de partículas de materia oscura rodea nuestra galaxia. Puesto que se estima que hay unas 200 mil millones de estrellas, compuestas presumiblemente de "materia bariónica", debería haber una nube relativamente densa de materia oscura para que el Sol surcara a través de ella a lo largo de su circuito a casi 500.000 kilómetros por hora. Aparentemente no, dice el ESO.

Hacia el 2007, ya se publicaron serias dudas acerca de la teoría de la materia oscura. Métodos de recolección de datos poco fiables del equipo de investigación de la Sonda de Anisotropía de Microondas Wilkinson (WMAP—Wilkinson Microwave Anisotropy Probe) proyectaron sombras sobre la llamada teoría de "Materia Oscura Fría Lambda". En 2010, científicos de la Durham University también expresaron preocupación con los errores de los resultados de WMAP acerca del Fondo Cósmico de Radiación de Microondas (CMBR—Cosmic Microwave Background Radiation). Se supone que el CMBR es la "rúbrica remanente del Big Bang," de modo que los problemas en su análisis podrían tener consecuencias de un alcance mayor.

Por ejemplo, los dos principios básicos de la teoría del Big Bang son que el desplazamiento al rojo es proporcional a la distancia y que es un indicador de velocidad. Mientras más desplazamiento al rojo tiene un objeto, se supone que más lejos está y más rápido se está alejando del observador. Esas dos ideas proporcionan el telón de fondo para la creencia comúnmente mantenida de que el Universo se está expandiendo. La energía oscura entra en discusión en este punto pero no es el objeto de este artículo. Si los datos de WMAP son imprecisos, entonces hay dudas sobre la expansión del Universo y el Big Bang.

Son las corrientes eléctricas las que alimentan a las galaxias y a las estrellas. Los vórtices magnéticos entre filamentos de corriente de Birkeland de grandes escalas crean galaxias. Las corrientes de Birkeland tienen una fuerza atractiva de largo alcance mayor que la gravedad, y disminuyen con la inversa de la distancia en lugar de la inversa del cuadrado de la distancia con la que disminuye la gravedad. Sólo con eso ya se podría explicar el movimiento anómalo de las estrellas al girar alrededor de los núcleos galácticos.

El flujo de electricidad a través del plasma en el espacio inicia efectos que se ven a través de telescopios espaciales, confirmando la investigación hecha sobre la tierra. Deberíamos centrarnos en las corrientes eléctricas en el cosmos y sus campos magnéticos asociados y no en la búsqueda de lo que nunca podrá ser encontrado.

"La cosmología del plasma puede mostrar con simples principios físicos la formación eléctrica y el comportamiento de las galaxias espirales y las estrellas sin recurrir a materia oscura o agujeros negros hipotéticos."

Traducción de Roberto Conde.



Te hizo parpadear

Imagen compuesta de rayos X e infrarrojos de un supuesto remanente de supernova.
Créditos: Rayos X: NASA/CXC/U.Texas/S.Park et al. ROSAT;
Infrarrojos: 2MASS/UMass/IPAC-Caltech/NASA/NSF
19 de Abril de 2012

El problema de la astronomía no es que las estrellas estén tan lejos o que los instrumentos modernos sean caros. El problema de la astronomía es la tendencia humana a parpadear cuando algo inesperado se te acerca rápidamente.

Durante tres siglos, Newton era Dios, la gravedad era el Rey, y Todo estaba Explicado. Había pocos detalles que solucionar, por ejemplo cómo brillaba el Sol, pero estaba siendo resueltos. La Gravedad podía apretujar una nube de hidrógeno hasta que se volviera tan caliente como para iniciar la fusión nuclear. La fusión podía sintetizar elementos más pesados y la Gravedad podía apretarlos hasta que sus electrones colapsaran en su estado mínimo de energía (llamado "degenerado").

Con el añadido de más masa (que la Gravedad estaba atrayendo de los alrededores), la estrella "degenerada" alcanzaría otro punto de de activación y explotaría. Todas las estrellas que llegaran a este punto liberarían la misma cantidad de energía, de modo que midiendo la intensidad de la radiación se podría descubrir la distancia de la estrella... hacia atrás hasta El Principio, cuando el Mundo era Gravedad.

Entonces la era espacial trajo una avalancha de datos inesperados que parecían contradecir a la Gravedad. Los astrónomos parpadearon. No sólo parpadearon, sino que cerraron los ojos apretándolos, rechazando contemplar cualquier alternativa, y empezaron a fantasear con toda clase de excusas ad hoc para Salvar al Rey: materia oscura, energía oscura, túneles a través de polvorientas galaxias, cientos de casi imposibles coincidencias, leyes especiales para colisiones extraterrestres, excepciones a las leyes de convección estelar, violaciones de las leyes del magnetismo. La astronomía moderna se convirtió en un manicomio por el engaño, la alucinación y la conformidad.

En la explicación de esta imagen de un remanente de supernova, se usan todas las suposiciones consensuadas sobre la representación de la supernova: "Supernova de tipo 1a," "una edad de alrededor de 4500 años," "doble cáscara,"gas y polvo no uniformemente distribuido," y los estereotípicos "mojones cósmicos para medir la expansión del universo y estudiar la energía oscura".

La comparación con otras imágenes de remanentes de supernova indica la prístina imagen de que el anillo es en realidad un anillo en una corriente de Birkeland con forma de reloj de arena en el lugar en el que se apretuja alrededor de una estrella central. El incremento de la densidad de corriente a través del disco de polvo alrededor de la estrella ha empujado al anillo a un modo radiante. Los filamentos separados de la corriente galáctica se muestran como parejas equiespaciadas de puntos brillantes. El "serpenteo" del anillo señala su desarrollo hacia inestabilidades de diocotrón, como se ve en los anillos aurorales, especialmente pronunciados en lados opuestos. La forma oval del anillo indica que el sistema está inclinado unos 45º respecto a nuestra línea de visión.

En ambos modelos hay muchos apretones. Sin embargo hay una diferencia importante entre apretar los ojos y apretar corrientes eléctricas: hacer lo primero impide ver lo segundo. Habiendo sido adoctrinados en la Gravedad, es comprensible que los astrónomos parpadeen. Es patético que rehusen a abrir los ojos después.

Mel Acheson

Traducción de Roberto Conde

23 abril, 2012

El mecanismo de relojería del Sistema Solar Eléctrico Newtoniano



Revista Astronomy, de Marzo de 2009.
El titular reza: "¿Hay algo que no sabemos acerca de la gravedad?"
21 de Abril de 2009



Se nos dice que la gravedad gobierna el cosmos. La historia del Big Bang, el origen de las galaxias y las estrellas, y nuestro destino último se basan en esta creencia. Pero la revista Astronomy de Marzo de 2009 llevaba el sorprendente titular "¿Hay algo que no sabemos acerca de la gravedad?". La pregunta debería ser "¿Por qué creemos que los físicos saben algo acerca de la gravedad más allá de las descripciones matemáticas de sus efectos observados?" Lo único que ha hecho la física moderna es ocultar la necesidad de investigación de un problema sin resolver. Incluso algunos efectos atribuídos a la acción de la gravedad, como la curvatura de la luz, no está relacionada necesariamente con la gravedad. De hecho, estamos tan lejos de entender la gravedad que no sabemos hacernos las preguntas correctas.


Por ejemplo, los expertos en dinámica orbital saben desde hace tiempo que la ley de la gravedad de Newton aplicada al Sistema Solar muestran caos en el corto plazo—quizás unas decenas de miles de años— y no un mecanismo de relojería de estabilidad a lo largo de eones. De modo que la primera pregunta que se debe hacer es ¿Por qué el Sistema Solar parece funcionar como un mecanismo de relojería? Esto no se pregunta en la historia habitual del Sistema Solar. Una aplicación estricta de la dinámica Newtoniana  hace imposible el cálculo regresivo del historial de los planetas. ¿Como puedes reproducir la historia si no tienes ni idea de dónde estaban los actores en el pasado? Sin entender la causa de la estabilidad del sistema planetario, ¡las bases de la geología y la ciencia planetaria no existen! No podemos explicar el origen del Sistema Solar.






Para proporcionar la estabilidad de un mecanismo de relojería, debe haber un mecanismo de realimentación para controlar el espaciado entre órbitas. Este requisito se puede conseguir si la gravedad (masa) de un planeta es variable. He argumentado en Gravedad Eléctrica* que esto es posible cambiando la carga eléctrica de un planeta. En resumen, la gravedad de la Tierra y la carga superficial hacen que se formen dipolos electrostáticos orientados radialmente en la mayoría de los átomos dentro de la Tierra, con el polo interior positivo y el exterior negativo. Este efecto se debe a que las partículas nucleares sean casi 2000 veces más masivas que los electrones que las orbitan. Si todas las partículas subatómicas se componen de sistemas resonantes de cargas positivas y negativas, también están sujetas a la distorsión en el campo eléctrico radial para formar dipolos eléctricos. Puesto que las partículas puede rotar libremente, sus dipolos se alinearán y la débil fuerza dipolar de cada partícula se sumará para producir el efecto de la gravedad.


Si el campo eléctrico en la Tierra cambia, la cantidad de esta distorsión dipolar cambiará y la fuerza de la gravedad cambiará. El intercambio de carga entre los planetas es la clave para el mecanismo de estabilización de las órbitas en un Sistema Solar eléctrico. El 'mecanismo de relojería' del Sistema Solar está gobernado por la gravedad, y su estabilidad es proporcionada eléctricamente.

Lo que necesitamos encontrar es un mecanismo de transferencia de carga entre planetas que pueda proveer una influencia estabilizadora de las órbitas.

Dinámica Newtoniana Modificada Eléctricamente (EMOND — Electrically MOdified Newtonian Dynamics)

En 1983, Mordehai Milgrom del Weizmann Institute of Science de Israel propuso una dinámica Newtoniana modificada (MOND) para describir los movimientos galácticos. Como se explicó en Galaxias Eléctricas*, el movimiento de las galaxias no está dominado por la gravedad. La MOND puede no ser necesaria para las galaxias. Sin embargo, hace falta algún tipo de MOND para explicar el movimiento estable de los planetas en el Sistema Solar.
La mecánica celeste convencional nunca piensa en la masa de un planeta como una variable. Sin embargo, si la carga de un planeta puede afectar directamente a su masa aparente de un modo significativo, se introduce una nueva e importante consideración en la mecánica celeste. La conocida ecuación gravitatoria de Newton tiene a la fuerza (F) entre el Sol y un planeta como:

F = GMm/r² 

donde
G = ‘constante’ gravitatoria,
M = masa del Sol,
m = masa del planeta, y
r = distancia del planeta al Sol.


Sin embargo, G se mide en la superficie de la Tierra y se usa en esta ecuación para el Sol y cada otro planeta. Simplemente se supone que G es universal y que tiene el mismo valor para todos los cuerpos celestes.

G tiene las peculiares dimensiones de longitud al cubo, dividida por la masa y el tiempo al cuadrado ([L]³/[M][T]²). A.K.T. Assis argumenta que las constantes dimensionales como G no deberían aparecer en las leyes de la física. "Deben depender de propiedades cosmológicas o microscópicas del universo."[1] García-Berro et al. afirman, "Cuestionar la constancia de los parámetros fundamentales es, esencialmente, intentar entender una teoría subyacente más fundamental." [2]

Disimulamos nuestra ignorancia de un los mecanismos físicos subyacentes tolerando constantes dimensionales. Si la masa es una variable eléctrica, G no puede ser constante. Suponer que G es universal da lugar además a masas y densidades calculadas de cuerpos celestes que llevan a más conjeturas que cuelgan a su vez de estas ya dudosas suposiciones. La estructura estelar y planetaria y su composición se basa en esta convicción errónea. Por ejemplo, usando G, medido en la Tierra, ¡El planeta Saturno parece tener una densidad menor que el agua!


Surgen fuertes evidencias circunstanciales de una 'constante' gravitatoria diferente para cada cuerpo en cada momento de la dificultad de establecer su valor en la Tierra. 'G' es la constante más inconstante de las constantes físicas. [3] Las pequeñas variaciones en las medidas de los tiempos modernos son empequeñecidas por la evidencia de la prehistoria. Los descubrimientos primitivos de dinosaurios forzaron a los científicos a concluir que lo gigantescos animales debieron andar sobre el agua como aves zancudas para contrarrestar su aplastante peso con la flotabilidad del agua. Sin embargo, las huellas fósiles los muestran como veloces animales terrestres — una imposibilidad con la gravedad actual de la Tierra. "La fuerza de la gravedad en la superficie de la Tierra debe haber sido mucho más pequeña de la que es hoy."[4] Lo que fuera que les pasó a los dinosaurios fue mucho más dramático que el cambio climático del lastimoso impacto de un asteroide.


El concepto del Universo Eléctrico de la gravedad ilustra esta "teoría subyacente más fundamental" escondida detrás de la cortina de G. El Sol Eléctrico* es un ánodo cargado positivamente y el foco de una descarga galáctica en modo radiante. La mayor parte de la diferencia de voltaje entre el Sol y su medio interestelar se da en el 'cátodo virtual' —la frontera del viento solar conocida como la heliopausa. La heliopausa no es simplemente la frontera de una onda de choque supersónica, sino que es una fina cubierta de plasma protector o 'doble capa'. La frontera de doble capa acelera los vientos iónicos solares hacia el espacio profundo a energías de rayos cósmicos. Así que los rayos cósmicos dan una medida útil del potencial que alimenta al Sol, estimado en el orden de 10,000 millones de Voltios. El orden de magnitud y la dirección del campo eléctrico dentro de esta frontera de doble capa encaja con el modelo eléctrico del espacio interplanetario visto como la región de 'columna positiva' de una descarga radiante.  Se caracteriza por un débil pero constante 'campo de arrastre' eléctrico.[5]






Cada planeta actúa como un pequeño cátodo secundario en esta descarga solar eléctrica radiante y desarrolla una cubierta de plasma cometaria invisible, cuya cola se extiende alejándose del Sol en el plano de la eclíptica. Se ha descubierto que la cubierta cometaria de Venus se extiende hasta la Tierra durante las conjunciones inferiores. Los investigadores se quedaron intrigados por la naturaleza coherente y "fibrosa" de la cola de plasma de Venus. [6] La fibrosidad es una confirmación de que corrientes de Birkeland se extienden entre Venus y la Tierra, la cual transfiere carga entre los planetas. La misma clase de intercambio de carga tiene lugar entre la Tierra y Marte durante la oposición, dando lugar al "borrado del azul" de la atmósfera marciana y las tormentas de polvo globales del planeta alimentadas eléctricamente. Se han descubierto muchas colas de plasma planetarias barriendo las cubiertas planetarias del planeta de la siguiente  órbita más alejada. Este barrido constituye un circuito intermitente que transfiere carga entre planetas adyacentes cuando se alinean con el Sol.


Esto sugiere el siguiente mecanismo para el ajuste y la estabilización de las órbitas:


La energía orbital total de un planeta alrededor del Sol es la suma de la energía cinética (EC) del planeta y su energía potencial gravitatoria (EP). Esto es, si:


EC = (1/2)mv² y
EP = -GMm/r,


usando la notación antigua y donde v es la velocidad del planeta en su órbita, entonces la energía total (E) de un planeta en órbita alrededor del Sol es:


E = (1/2)mv2 – GMm/r.


Para el caso simple de un círculo,


v² = GM/r  de modo que
E = (1/2)m(GM/r) – m(GM/r) , ó
E = -m(GM) / (2r) and
r = m(-(GM)/ (2E)), esto es (suponiendo que la masa del Sol, M, es constante),


El radio orbital de un planeta (r) es directamente proporcional a la masa del planeta (m) para una energía orbital dada (E).


[Nótese que la masa de un Sol que brilla eléctricamente no disminuye a un ritmo constante al ritmo calculado de 4,38·10⁹kg/s convirtiendo masa en energía radiante—como asume el modelo estándar. Sin embargo, el Sol pierde masa como viento solar a un 30% de ese ritmo. Es un ritmo trivial de cambio de M. Pero un cambio significativo y repentino de M puede ocurrir en respuesta a variaciones en el entorno eléctrico galáctico local].   






Si la masa de un planeta interior se reduce por intercambio de carga con el siguiente planeta exterior, lo que cambia la distorsión dipolar subatómica, el radio orbital del planeta interior debe disminuir proporcionalmente para conservar su energía. De manera similar, el planeta exterior debe ganar masa y su órbita se expande para conservar la energía. Mientras más cercano sea el encuentro entre planetas, más substancial será el intercambio de carga y mayor el ajuste de órbitas resultante. Parece un medio muy eficaz de evitación de colisiones y de separar rápidamente las órbitas planetarias para minimizar interacciones—siempre que el planeta interior disminuya su polarización de carga(reduzca su masa) en el intercambio y el planeta exterior incremente su polarización (aumente su masa). ¿Es esto posible?


Una transferencia substancial de electrones del planeta interior al planeta exterior a lo largo de una cola cometaria (visible o invisible) podría producir el efecto que requerimos. La polarizacón de carga inducida gravitatoriamente en átomos neutros forma un campo eléctrico radial débil dentro de los cuerpos celestes. Los planetas se comportan como electretes esféricos con una polarización eléctrica dipolar radial. Si quitamos parte de los electrones de la superficie, la polarización interna se ve disminuida provocando una disminución proporcional de la masa aparente y la gravedad del cuerpo. De manera inversa, si se añaden electrones al cuerpo, su polarización interna se incrementa, causando un incremento proporcional de la masa.








Como cátodo secundario en la descarga solar, cada planeta proporciona normalmente parte de sus electrones al viento solar. En el caso de una descarga cometaria intensa, como la recordada para Venus, la descarga continua puede circularizar y reducir la órbita del planeta. Es un mecanismo de captura eficaz que no está disponible en las leyes gravitatorias de Newton. Venus tiene ahora la órbita más circular que cualquier otro planeta. Y como la cola de plasma de un planeta interior barre la cubierta de plasma de un planeta adyacente exterior, se transfieren electrones vía  filamentos de corrientes de Birkeland. El planeta interior pierde masa y su órbita se encoge hacia el Sol. El planeta exterior gana masa y su órbita se expande alejándose del Sol. La excentricidad orbital está amortiguada por el intercambio 'cometario' de carga con el viento solar, que varía con la distancia al Sol. El resultado final es que todos los planetas se fijan en órbitas de poca excentricidad donde se perturban lo mínimo el uno al otro.


Esta es una Dinámica Newtoniana Modificada Eléctricamente (EMOND—Electrically Modified Newtonian Dynamics). Es distinta de la MOND que simplemete juguetea con las leyes de Newton para ajustarse a las observaciones. MOND NO es una teoría. EMOND es una teoría que no necesita una nueva física.







Misterios gravitatorios señalados en la Astronomy Magazine.



Inflación de la Unidad Astronómica(UA)


"Las últimas medidas de Pitjeva y Standish sugieren que la UA está incrementándose unos 7 metros por siglo. ¡Pero la UA no debería cambiar en absoluto!" La EMOND proporciona un mecanismo que puede ser comprobado porque la expansión de la órbita de la Tierra debería ser una función discontinua con 'saltos' discretos despues de las tormentas solares más importantes y en las conjunciones inferiores de Venus. En la actualidad las medidas solo se han hecho entre la Tierra y Marte, lo que no descarta la posibilidad de que la Masa del Sol (M) esté cambiando. En ese caso, todas las órbitas planetarias deberían cambiar proporcionalmente y simultáneamente. Este es un experimento importante que llevar a cabo cuando se coloque un transpondedor de radio en otro cuerpo del Sistema Solar (aparte de la Luna)


Perihelio de Mercurio 


Las leyes de Newton no explican el ritmo de precesión del perihelio de Mercurio. Se ofrece como 'prueba' de la validez de la teoría de la gravedad de Einstein. Sin embargo, la teoría de Einstein no explica la gravedad, así que tenemos que preguntar si la EMOND puede proporcionar la respuesta. Puede que sí, puesto que ocurrirán sutiles cambios en la órbita de Mercurio como resultado de la transferencia de carga variable del viento solar debido a la excentricidad de la inclinada órbita del planeta (véase más en Más sobre los misterios de Mercurio*). Mercurio está cerca del Sol y debería experimentar una disminución de la excentricidad de su órbita por intercambio de carga con el viento solar.


Excentricidad Lunar


La órbita de la Luna se está volviendo más elíptica a un ritmo tres veces mayor del que se puede explicar por efectos de las mareas. La Luna está al potencial del plasma del viento solar, a juzgar por su falta de una cubierta de plasma substancial. Así que no hay una amortiguación de la excentricidad vía intercambio de carga con el viento solar. Mientras tanto, por algunos meses cada año en la fase llena, la Luna pasa por la cubierta de plasma de la Tierra, lo que le da un empujón a la órbita de la Luna al transferirle carga la Tierra. Los 'empujones' electrogravitatorios en la misma zona de la órbita de la Luna causarán un incremento no previsto en la excentricidad.


La anomalía de la Pioneer


Los datos de seguimiento han mostrado que ambas sondas Pioneer 10 y 11 han decelerado a un ritmo constante mientras viajaban hacia el exterior del Sistema Solar en direcciones opuestas. Yo resolví la anomalía en 1999* en términos del modelo del Sol Eléctrico. Es el único modelo que explica porqué la fuerza de deceleración permanece constante con la distancia al Sol, algo que la gravedad o cualquier otra ley de disminución con el inverso del cuadrado no puede hacer.




Órbitas raras


Se sabe desde hace tiempo que los cometas tienen "órbitas raras" que no obedecen las leyes de la gravedad de Newton. Las aceleraciones anómolas se deben al movimiento de un cuerpo que se está descargando eléctricamente en el débil campo eléctrico radial del Sol. En los últimos años "cambios anómalos en las energías orbitales" se han observado también en las sondas que han sobrevolado la Tierra para usar la asistencia gravitatoria. En el tiempo que están lejos de la Tierra, las sondas establecen una polarización de carga respecto al viento solar. Cuando se encuetran de nuevo con la Tierra, sus masas habrán cambiado. El efecto en la aceleración de una sonda con respecto a la Tierra es de la misma naturaleza variable que la aceleración "no gravitatoria" de los cometas con respecto al Sol.





RESÚMEN



La moderna respuesta refleja a los datos anómalos es proponer "una nueva física". De esta manera, se cree, se atrae la fama y la fortuna. Una "nueva física" es la principal proposición del artículo en la Astronomy. No debería ser así. Los resultados sorpresivos son una señal de que nuestra comprensión del problema es incorrecta. Deberíamos estar reexaminando las suposiciones que apuntalan nuestros modelos, en vez de añadir más complejidad para ponerle parches a los rotos. ¡El requisito vital en este caso es entender la gravedad!


Observamos los objetos caer y los movimientos orbitales y los describimos con ecuaciones que llamamos leyes gravitatorias. Creemos que entendemos la gravedad porque las ecuaciones paracen funcionar. [7] Pero nuestras observaciones celestes abarcan un breve y reciente intervalo de la experiencia humana. Al mismo tiempo, los científicos consideran las leyendas globales acerca de actividades belicosas de los dioses planetarios como 'mitos'—lease como 'ficción'. Las historias cuentan batallas en los cielos entre dioses planetarios lanzándose rayos. Las representaciones de esos rayos no sostienen relación con las lastimosas chispas que llamamos rayos**.  En su lugar los 'rayos de los dioses' encuentran su morfología duplicada en las descargas eléctricas más energéticas generadas en laboratorios de plasma. La extraordinaria juxtaposición de planetas con los rayos como sus 'armas' pasan inadvertidas. Más aún, los creadores de mitos describían a los planetas como esferas, lo que exige que hubuera encuentros cercanos con la Tierra en la prehistoria. No son los mitos sino la historia moderna de la maquinaria de relojería del Sistema Solar lo que es ficción.








La confusión acerca de cualquier rol de la electricidad en la dinámica celeste surge por nuestra ignorancia de la naturaleza eléctrica de la materia y de la gravedad. Los indicadores clásicos para la comprensión de la gravedad estaban presentes al principio del siglo 20, pero después de las terribles guerras mundiales parecía que la gente estaba buscando héroes con una nueva visión. Einstein se convirtió en ídolo repentino y genial y su metafísica geométrica la nueva moda de la física. La dedicación a la mitología de Einstein se ha vuelto tan arraigada que decir que "el emperador va desnudo" invita a la ridiculización. Pero por casi un siglo ha habido un precio astronómico por la adherencia aduladora al dogma.


Una revisión reciente de la historia de la astronomía concluye, "La incapacidad de los investigadores de liberarse ellos mismos de ideas anteriores lleva a siglos de estancamiento. Una increíble sucesión de descuidos deliberados, evasiones verbales indefendibles, miopía, y simple cabezonería caracteriza el prosaico progreso a través de este camino hacia la ciencia. Debemos estar continuamente en guardia, examinando críticamente todas las suposiciones ocultas de nuestro trabajo."[8]


El público debe estar al tanto de como la ciencia actúa realmente y se protege el del escrutinio. Requerirá la clase de periodismo de investigación intrépido que vemos a menudo en política. Los reporteros científicos deben rehusar a inclinarse ante los expertos y a la vaga diseminación de la propaganda académica.


La dinámica Newtoniana no garantiza la estabilidad en un sistema gravitatorio de varios cuerpos; más bien al contrario en realidad. La naturaleza eléctrica de la masa y la gravedad añade de manera sencilla una nueva dimensión a la mecánica celeste de Newton. No hace falta una "nueva física".


"La historia sirve como un juzgado de apelación, preparado para contradecir los juicios de los juzgados menores, que están limitados por la miopía de la contemporaneidad." [9]


Wal Thornhill





REFERENCIAS



[1] A. K. T. Assis, The Principle of Physical Proportions, Annales de la Fondation Louis de Broglie, Volumen 29 nº 1-2, 2004, p. 152.
[2] E. García-Berro et al., Astronomical measurements and constraints on the variability of fundamental constants, Astronomy & Astrophysics Review (2007) 14:113–170, p. 115.
[3] El campo magnético terrestre 'aumenta la gravedad' New Scientist, 22 September 2002, "La constante de Newton, que describe la fuerza del tirón graviatorio que los cuerpos ejercen el uno sobre el otro, es la más constante peor determinada de las constantes de la naturaleza. Las medidas más precisas tienen unos errores experimentales de una parte en 10,000, y aún sus valores difieren por 10 veces esa cantidad. Así que los físicos no tienen idea de su valor absoluto."
[4] L. Endersbee, A Voyage of Discovery: A history of ideas about the earth,2005, p. 208.
[5] C. Lacombe et al., Evidence for the interplanetary electric potential? WIND observations of electrostatic fluctuations, Annales Geophysicae (2002) 20: 609–618.
[6] Planet's tail of the unexpected, New Scientist, 31 de Mayo de1997, p. 18.
[7] Op. cit., L. Endersbee, p. 107. "La pregunta del fundamento físico de la fuerza de la gravedad es profunda, y continúa siendo deliberadamente evitada por la mayoría de los físicos y los astrónomos. Todos conocemos las consecuencias de la fuerza de la gravedad, pero la causa de la fuerza de la gravedad sigue siendo un misterio."
[8] Simon Mitton, reviewing The Milky Way by Stanley L. Jaki, New Scientist, 5 de Julio de 1973, p. 38.
[9] Robert K. Merton, The Matthew Effect in Science: The reward and communication systems of science are considered, Science, Vol. 159, pp. 56-63.



[Notas del traductor:
* Pendiente de traducción.
** Desgraciadamente, en español no hay una diferenciación entre thunderbolt, el rayo de los dioses planetarios ilustrado en la mitología de varias civilizaciones antiguas, y lightning, el rayo que sucede habitualmente en las tormentas elećtricas en las atmósferas de los planetas.]


Traducción de Roberto Conde

22 abril, 2012

Picaduras de araña

NGC2070, la Nebulosa de la Tarántula.
Créditos: Joseph Brimacombe.
18 de abril de 2012


Las nebulosas luminosas confirman la teoría del Universo Eléctrico.


30 Doradus, también conocida como la Nebulosa de la Tarántula, es una gran región brillante en una de las galaxias más cercanas a la Vía Láctea, la Gran Nube de Magallanes. Una famosa supernova, 1987a, explotó cerca del borde de la nebulosa.


La Nebulosa de la Tarántula lleva su nombre porque parece una araña en los telescopios pequeños. Su diámetro medio supera los 1000 años luz, haciéndola una de las nebulosas más grandes conocidas. Si estuviera en nuestra propia galaxia, a una distancia de 1500 años luz, o tan cerca como la Gran Nube Molecular de Orión, abarcaría 30 grados de arco en el cielo nocturno, y sería tan brillante que podrías leer un periódico con su luz.


De acuerdo con los astrofísicos convencionales, se dice que hay una región de "formación estelar" activa en la nebulosa. Las teorías estándar de evolución estelar describen la formación estelar en términos de nubes que colapsan. Por la razón que sea, ya sean ondas de choque de supernovas, radiación de alta frecuencia de estrellas cercanas, o el flujo gravitatorio de un agujero de negro de paso, la mayoría de los astrónomos creen que la compresión gravitatoria es la que hace funcionar el nacimiento estelar.


Se piensa que las estrellas resultan de una nube de gas nebuloso que lentamente se contrae hacia un centro de gravedad que de alguna manera se ha formado en ella. La Hipótesis Nebular la expuso originalmente Pierre Simon, Marqués de LaPlace en el siglo dieciocho como una amplificación de la teoría cosmogónica del Sistema Solar de Immanuel Swedenborg. LaPlace pensaba que las estrellas, en general, se forman cuando las nubes de las nebulosas desarrollan concentraciones, o vórtices de gravedad, en las regiones de mayor densidad. Esas densidades colapsan gradualmente en "discos de acreción" que arrastran más y más gas y polvo hacia ellos.


Una vez que la acumulación alcanza un cierto punto, la fusión termonuclear se inicia, creando presión dirigida hacia afuera que previene futuras contracciones. Por lo tanto se piensa que las estrellas son un número de equilibrio entre la gravedad y la radiación. A pesar de su anticuado estado, los astrónomos siguen aferrándose a este, su único recurso.

Las regiones de formación estelar están convencionalmente asociadas con brillos de rayos gamma, rayos X, y de ultravioleta extremo de los "huevos cósmicos" que parecen ser las puntas brillantes de bolas de gas condensado. Una de las imágenes más icónicas de la astrofotografía moderna es la de los famosos "Pilares de la Creación" en la Nebulosa del Águila. Las partes altas de las nubes, con sus estructuras abullonadas, los rayos X, y las formas compactas también se dice que son incubadoras de estrellas, donde las teorías estándar encuentran imágenes coloridas.


El gas no puede calentarse hasta que de rayos X sin que los electrones sean arrancados de sus núcleos, formando un plasma. El modelo correcto de una nebula es una luz de neón, brillando a la frecuencia de exitación de un gas específico. La electricidad pasando a través del tubo hace que el gas brille con colores únicos, dependiendo del contenido del gas. Los astrónomos dicen que las ondas de choque de las supernovas pueden activar muchas frecuencias de luz porque el gas comprimido se calienta. Sin embargo, puesto que más del 90% de la luz de las nebulosas radia en el rango de frecuencia del oxígeno ionizado, deberían verse como tubos de descarga de oxígeno y no como nubes de gas.


La hipótesis de la Estrella Eléctrica resuelve muchos de las opiniones tergiversadas que surgen del desconocimiento del rol del plasma y de los campos eléctricos en el espacio. En lugar de energía cinética procedente de la compresión gravitatoria, las emanaciones radiantes de la Nebulosa de la Tarántula provienen de corrientes eléctricas.


Las descargas eléctricas en una nebulosa polvorienta arrastran la materia hacia el eje de la corriente donde se provoca su brillo por las partículas aceleradas en el campo eléctrico axial. Las cubiertas de plasma forman burbujas que son invisibles normalmente hasta que son "bombeadas" con energía adicional de las corrientes galácticas de Birkeland en las que están inmersas. Los fuertes campos eléctricos a lo largo de esas cubiertas de plasma aceleran a las partículas y las ponen en "modo radiante".


Gracias a un poderoso arrastre electromagnético de larga distancia en una nebulosa es como nacen las estrellas, como "cuentas en un collar". La gravedad, aunque juega un pequeño papel en la formación estelar, es una fuerza demasiado débil cuando se compara con un campo eléctrico y partículas ionizadas. 


Stephen Smith.


Traducción de Roberto Conde.


Original en thunderbolts.info