19 enero, 2012

Ciencia y mito.

La eterna discusión. Aunque no es tan antigua. Porque al método científico le llevan milenios de ventaja. Los mitos se entienden fácilmente, pues están diseñados para ello, mientras que a la ciencia, a pesar de, y en estos tiempos casi gracias a la educación, cada vez se la entiende menos.

Ultimamente se hace abuso del lenguaje y se le llama ciencia a lo que no lo es, y científicos a quienes no lo son.
Por citar un ejemplo que me toca de cerca, muchos piensan que los ingenieros son científicos y se equivocan. Incluso en el mismo ámbito de la investigación, cada vez se emborrona más y se mete en el mismo saco a artículos científicos y artículos técnicos o de innovación tecnológica que no han seguido un método científico. Todos quieren ser científicos, pero sin hacer ciencia.
Porque a la ciencia y los científicos se les rodea de un halo de reverente misticismo, especialmente cuando se intenta utilizarlos como argumento irrefutable (Magister dixit). Todos hemos escuchado alguna vez la manida frase "eso está científicamente probado" o el "hay estudios científicos que lo demuestran". Curiosamente suele usarse mucho este "argumento" cuando lo que más hay es lo contrario, estudios científicos que refutan precisamente lo que el interlocutor pretende defender.

¿Qué es la ciencia?

Lo maravilloso de la ciencia es que a pesar de dar lugar a grandes avances en la comprensión del complejo universo en el que vivimos, ella misma es muy sencilla. La ciencia es la aplicación del método científico.
Voy a intentar explicar aquí qué es el método científico, resumido en sólo cuatro pasos:

1. Se observa algo. Si hay un modelo que lo explique se puede pasar a 3 con ese modelo.
2. Crear un modelo que explique de forma lo más sencilla posible cómo se comporta eso.
3. Basándose en un modelo, hacer predicciones.
4. Comprobar las predicciones. Si son correctas, vuelve a 1, 3 y 4. Si no son correctas, vuelve a 2.

Con esto tenemos la definición, pero conviene atender a las partes importantes del método. En negrita veréis que he resaltado algunas palabras, que considero las más importantes.

La intención (cómo).
Un error común es pensar que la cienca trata de resolver el porqué de las cosas, cuando trata de explicar el cómo. "¿Por qué?" es una pregunta con trampa, y todo el que haya tenido cerca a un pequeñajo en la edad del "¿Por qué?" entenderá que es una pregunta que no tiene fin, y entra en el ámbito de la metafísica, la filosofía o la teología.
Es por esto que la ciencia no trata de explicar el porqué. La ciencia trata de explicar de manera entendible cómo funciona el mundo .

La herramienta  (modelo).

La realidad es compleja. Muy compleja. Desde la antigüedad, este primate que ahora se viste y come con cubiertos, aunque no siempre, busca explicar los sucesos que más le han fascinado.
Por ejemplo, los rayos.
En la antigüedad ( y por desgracia, para muchos en la actualidad ), el mito era el modelo. Debido al caracter aparentemente aleatorio del fenómeno de los rayos, y de su  manifestación energética, encajaba a la perfección con el castigo iracundo del dios del olimpo, Zeus.
A efectos de explicar algo aparentemente inexplicable era perfecto. Y de paso, los que decían hablar en nombre de Zeus obtenían un poder incalculable, pero ese es otro tema.
Un modelo siempre tiene un ámbito de aplicación, cuestión muy importante para la utilidad del mismo.
Los huevos duros son 10 minutos
Un modelo que diga "El agua hierve a 100ºC" puede que te sirva en tu casa, pero no en la capital de Bolivia. Su ámbito de aplicación es por tanto "en los sitios con una atmósfera de presion". El ámbito de aplicación no tiene que ser un lugar, puede ser cualquier condicionante.
Los modelos también tienen una precisión, por ejemplo "El agua hierve a 100ºC +/-1ºC". El grado de precisión viene dado por muchos factores, pero suelen venir dados por las medidas realizadas para elaborar el modelo y comprobarlo.
La mayoría de modelos son matemáticos, porque las matemáticas son un lenguaje universal que no da lugar a ambigüedades y se ha demostrado muy útil en la descripción de los fenómomenos naturales.


El objeto (algo, eso)
Cualquier suceso, o el comportamiento de cualquier ser o cosa reales pueden ser objeto de aplicación del método científico. Sin embargo, hay muchas cosas que pueden hacer que el método científico no sea útil, y de unos resultados pobres.
Por ejemplo, la complejidad. Hay sucesos tan complejos que es muy difícil extraer un modelo sencillo, o el modelo resultante es a su vez tan complejo que es inútil.
Otro ejemplo es la dificultad o imposibilidad de la observación.
Hay otras limitaciones, pero con estas dos ya se puede entender por qué la ciencia no avanza fácilmente en campos del conocimiento como la psicología, la sociología o la economía.

La prueba (comprobar)

Esta es una parte en la que la mayoría de las explicaciones míticas de la realidad suelen fallar estrepitosamente.
Muy en contra de lo que la gente piensa, la ciencia es de las disciplinas más dinámicas que existen. Cada hipótesis, cada teoría, cada modelo, debe ser comprobado hasta la saciedad, y un solo fallo puede y debe desarmarlo. El concepto de falsabilidad cobra un papel importantísimo.
La falsabilidad es la posibilidad de demostrar la falsedad de una hipótesis.
Si yo te digo que tengo unos hombrecillos verdes en mi nevera que me dicen cosas y solo yo puedo verlos, te pongas como te pongas, no podrás negar su existencia, porque son mágicos, muy majos y no falsables.
Solo yo los veo, así que no sé qué estás mirando. Si es la mancha, el flash en el cristal puede ser muy cruel a veces.

De este modo un modelo no es científico si no es falsable. O al menos esta era la visión de Popper y fue aceptada durante mucho tiempo. A efectos prácticos todavía se puede aplicar en muchos campos, siempre que el modelo no sea estadístico.
Estos conceptos han tenido que ser modificados ( sí, no solo los modelos se comprueban y se perfeccionan, también el método, para que luego digan que la ciencia es inmovilista ), principalmente porque la naturaleza ha mostrado a niveles cuánticos, muy a pesar de muchos (Einstein entre ellos) su lado probabilista.
De modo que aunque esta visión Popperiana de la ciencia todavía puede tener su ámbito de aplicación en los modelos no probabilistas, es mejor ver la ciencia como un método de inferencia Bayesiano, donde no se trata de probar la veracidad de los modelos sino de elegir el modelo con mayor utilidad. La cosa se complica, así que mejor paro aquí.


Los pasos.

1. Se observa algo. Si hay un modelo que lo explique se puede pasar a 3 con ese modelo.

El lector atento habrá observado que la palabra observa está subrayada. Debido a los problemas de subjetividad y las limitaciones que suponen la percepción humana, las observaciones deben llevarse a cabo, si queremos entendernos y llegar a consenso, mediante instrumentos y usando un sistema de medida común. Hablar de esto podría dar lugar a otro tocho, así que mejor parar aquí.

2. Crear un modelo que explique de forma lo más sencilla posible cómo se comporta eso.

La idea de científico que tenemos es la del creador de estos modelos, quizás por la fama de grandes científicos como Newton o Einstein. Sin embargo muy pocos llegan a idear modelos tan importantes como estos, si es que lo llegan a hacer algún día.

3. Basándose en un modelo, hacer predicciones.
4. Probar las predicciones. Si son correctas, vuelve a 1, 3 y 4. Si no son correctas, vuelve a 2.
Aunque todos los puntos son necesarios, bajo mi punto de vista estos son los puntos más importantes del método científico. Aquí se halla la fuerza del método y su principal diferenciación de otras formas de comprensión de la realidad.
En este punto se introduce implícitamente el concepto de falsabilidad, pues si no el condicionante "si son correctas" no tendría sentido.
En caso de que el modelo sea estadístico, habría que enunciarlo de otra manera, por ejemplo 4.Contrastar las predicciones con la observación. Si la utilidad del modelo es mejor que la del azar puro, compáralo con otros y elige el de mejor utilidad. Sigue con 1, 2(si la utilidad de los modelos actuales no es satisfactoria), 3 y 4
Pero habría que cambiar más cosas y eso daría lugar a otro tocho, así que me detengo.

Entonces, ¿por qué tanto mito en la actualidad?

¿No dije antes que "por qué" es una pregunta con trampa? Caí. Hablemos del hombre.
La mayoría de las situaciones de rechazo a la ciencia o de búsqueda de otras maneras de explicar la realidad suelen venir por cuestiones relacionadas con el anhelo de la trascendencia.
Mucha gente no acepta ser sólo un primate que nació un día y morirá otro cualquiera. Que su conciencia, del mismo modo que floreció en algún momento de su gestación, no es más que un proceso que terminará como cualquier otro de los que le acompañan y forman parte de ese proceso mayor, al que llamamos vida.
Míra qué mono.

Hay muchos que necesitan algo más.  Necesitan saber que no son "sólo carne y hueso", que su existencia trasciende lo mundano. Para ello se aferran a lo más seguro e inamovible que existe: creencias no falsables. Todo el mundo puede tener una, y si se elaboran bien nadie puede refutarlas. O al menos no una a una.

Para tí que te sientes así, tengo una revelación trascendental y falsable, porque amo la duda: somos sólo primates que viven en una mota de polvo insignificante en el universo.

Pero mira a tu alrededor, al cielo, los océanos y la tierra, a los otros seres vivos que los habitan, a esos otros primates que conoces, y a los que no conoces, y también a los que ya no están, a su legado cultural, a su historia. Mira también a tu interior; a la duda, a la curiosdidad, al razonamiento, a la emoción, al amor.
Y luego diles a todos que te parecen poco.