20 marzo, 2012

La diosa del corazón



Surcos ecuatoriales de Vesta. 
Créditos: NASA/JPL-Caltech/UCLA/MPS/DLR/IDA 

20 de Marzo de 2012

Vesta está confirmando las ideas del Universo Eléctrico acerca de las cicatrices planetarias.
Vesta parece haber experimentado fuerzas poderosas. Varios cráteres de más de 50 kilómetros de diámetro estropean su superficie. Cerca del polo sur de Vesta hay un ejemplo particularmente grande de 460 kilómetros de ancho. Puesto que Vesta tiene un diámetro medio de 529 kilómetros (Vesta no es totalmente esférico: 546 x 531 kilómetros), representa una impresionante fracción del total del tamaño físico del asteroide. El cráter tiene unos 13 kilómetros de profundidad, con un pico central de 18 kilómetros.

En las agrupaciones de polvo, o los supuestos "discos protoplanetarios" es donde se supone que la gravedad atrae a los tenues gases hasta que alcanzan presiones lo bastante grandes como para dar inicio a la fusión termonuclear. Tal como la "Hipótesis Nebular" concluye, cualquier agrupación restante de polvo y gas no absorbido por la nueva estrella se arremolina en los alrededores, atrayendo otros grumos, hasta que se condensan en planetas. Se dice que el Sistema Solar fue creado de esta manera hace miles de millones de años. Los asteroides son considerados típicamente como las "sobras" después de que los planetas mayores y las lunas se formaran.

Un examen en detalle de la superficie de Vesta siembra dudas sobre la noción de que los grandes cráteres hayan podido ser creados por otro objeto que lo golpeara, especialmente cuando estos cráteres comparten paredes que son delgadas y no están perturbadas por los efectos de la explosión. La explicación alternativa 
formación por descarga de plasma— está bien fundamentada.

Los cráteres planos, los bordes solapados y la falta de derrubios de impacto son consideraciones importantes en la teoría de los efectos eléctricos. Al pensar sólo en los términos de impactos meteóricos, corrimientos de tierras y otras fuerzas geológicas familiares, la NASA está ignorando la posibilidad que hace que todas estas características dispares sean coherentes: un Sistema Solar eléctricamente dinámico en sus fases formativas, en la que rayos eléctricos cósmicos* esculpían las superficies de los planetas y las lunas.

En un escenario de impacto Newtoniano estándar, los cráteres deberían formarse como agujeros con forma de plato con un manto de derrubios rodeando los bordes, ordenados de mayor a menor tamaño según la distancia a la explosión. En Vesta, hay un paisaje definitivamente diferente. Los cráteres están limpios y la mayoría se encuentran en grupo, como si el disparo de una escopeta golpeara el área.

La evidencia más obvia de la descarga de plasma son los pronunciados acantilados excavados en Vesta. Estas características no se esperan en un escenario de impacto. La evidencia visual también revela largos cañones y surcos, algunos de decenas de kilómetros de ancho, formados en el ecuador. Un examen más cercano muestra que estas zanjas (sin importar el tamaño) son cadenas de cráteres.

La formación de asteroides no requiere que un objeto golpee a otro para que haya cráteres. Los arcos eléctricos pueden excavar material, acelerarlo en el espacio y dejar detrás pozos profundos. No suelen perturbar los alrededores, de modo que se suelen usar en aplicaciones industriales para maquinar piezas metálicas. Basándose en análisis de laboratorio, esto es lo que que ocurrió en Vesta: erosión por descarga de chispas.

Los científicos planetarios ignoran las explicaciones eléctricas, que enmiendan las anomalías de otras teorías, porque no conocen casi nada al respecto del plasma y las cargas eléctricas en movimiento en el espacio. La electricidad puede crear las cosas hacia las que están mandan sondas para estudiarlas.

Traducción de Roberto Conde

* [Nota del Traductor: En el original "cosmic thunderbolts"
Desafortunadamente, la lengua de Shakespeare hace una distinción que no he podido encontrar en la nuestra, entre "thunderbolt", el rayo más asociado a la mitología griega, vikinga, hindú, sumeria, india americana, maya, etc. y "lightning" el rayo atmosférico más mundano. En este caso, y como es habitual entre los ponentes de la teoría del Universo Eléctrico, se usa "thunderbolt", pues existe la hipótesis de que muchos de estos mitos tienen su origen en fenómenos celestiales que podrían haberse observado en la antigüedad. ]