17 marzo, 2012

La oscuridad del Sol

La oscuridad contra la luz en las espículas solares en la banda H-alpha. Nótese que las regiones oscuras están desplazadas al azul.
Créditos: Lockheed Martin Solar and Astrophysics Lab

15 de Marzo de 2012
Existen fenómenos de plasma en modo oscuro en el Sol.

La imagen al principio de la página es la más detallada jamás tomada de la cromosfera del Sol. Los rasgos visibles más pequeños son de 130 kilómetros. Cada espícula tiene un diámetro aproximado de 480 kilómetros, con longitudes de 3200 kilómetros. La más larga mide 8000 kilómetros de largo. Aunque las regiones claras y oscuras sean coloridas, los colores se añadieron en el procesado.

En la hipótesis del Sol eléctrico, el Sol es un ánodo brillante, o "electrodo" positivamente cargado. El cátodo es un "cátodo virtual" invisible llamado heliosfera. La heliosfera está en los límites más lejanos de la descarga coronal Solar, a miles de millones de kilómetros de su superficie, donde una "doble capa" aisla la celda de plasma del Sol del plasma galáctico que lo rodea. El plasma galáctico es también llamado Medio Interestelar (en inglés ISM - Interestellar Solar Medium).

Las fuerzas eléctricas que ocurren en la doble capa cargada por encima de la superficie del sol son las responsables de los fenómenos increíblemente activos que vemos. Puesto que la teoría del Universo Eléctrico asume que los cuerpos celestes interactúan a través de un plasma conductor y se conectan mediante circuitos, también se asume que el Sol está conectado eléctricamente con la galaxia. El Sol se puede ver  como un objeto cargado eléctricamente buscando un equilibrio con su entorno. Sin embargo, no es estable. Las cargas que fluyen hacia dentro y hacia fuera del Sol pueden incrementarse a veces hasta el punto en el que se liberan descargas de plasma llamadas destellos solares. 

Los científicos convencionales ven que los destellos solares o las eyecciones de masa coronaria (CME - Coronal Mass Ejection) tienen lugar cuando se "reconectan" bucles magnéticos unos cono otros, causando un cortocircuito. Entonces, se dice que la supuesta "energía magnética" acelera los gases en el espacio. Aunque la "reconexión magnética" es una teoría pobremente construida, es la única explicación ofrecida por los heliofísicos.

El "viento solar" es una emisión en modo oscuro radiando desde el Sol a aproximadamente 700 kilómetros por segundo. En un Universo gobernado por la gravedad, el calor y la presión de radiación del Sol no pueden explicar cómo las partículas cargadas que conforman el viento solar siguen acelerándose más allá de Venus, la Tierra y el resto de planetas. Antes de este descubrimiento, nadie esperaba esta aceleración.  

En un Universo Eléctrico, hay una explicación obvia: los campos eléctricos en el espacio. Puesto que a través del Sistema Solar fluyen cargas eléctricas coherentes, parece razonable concluir que el plasma solar en modo oscuro se ve afectado por los campos electrodinámicos del Sol y su familia planetaria.

En ese caso, los destellos solares podrían ser tremendos estallidos de relámpagos, empujando el plasma a velocidades casi relativísticas. Si el circuito que conecta el Sol con la Vía Láctea se extiende por cientos de miles de años luz, esas "líneas de transmisión" confinadas magnéticamente y que alimentarían el ánodo solar, podrían contener cantidades masivas de energía eléctrica. 

De acuerdo con la teoría del Sol Eléctrico, los destellos, la corona caliente, y todos los otros fenómenos solares resultan de cambios en la entrada eléctrica que viene de nuestra galaxia. Filamentos de corrientes de Birkeland rotan lentamente más allá de nuestro Sistema Solar, proporcionando más o menos potencia al Sol en su camino. Las descargas en modo arco, modo brillante y modo oscuro están influenciadas por estas corrientes de carga eléctrica.


Traducción de Roberto Conde