30 abril, 2012

Esferas eléctricas

Cúmulo globular M14(NGC 6402).
Créditos:  Kitt Peak/Bill Keel y Lisa Frattare.
24 de abril de 2012

Hay más cúmulos globulares alrededor de la Vía Láctea de los que debería haber.


Las estrellas se forman a lo largo de filamentos de corrientes eléctricas que fluyen a través, hacia dentro y hacia afuera de nuestra galaxia. Estudios de campos magnéticos galácticos muestran que el mismo proceso tiene lugar en mayor o menor medida en cada galaxia. Una reciente Imagen del Día discutió sobre otro grupo de objetos en asociación con la Vía Láctea, las galaxias enanas. Se señalaba que las teorías de evolución galáctica sugieren que debería haber muchas más de ellas de las que realmente hay.

Otro ensamblaje estelar, los cúmulos globulares, también desafían las teorías convencionales. En su caso, es su existencia la que es cuestionable. ¿Por qué están ahí? Algunos cúmulos globulares, como Omega Centauri, contienen cientos de miles de estrellas, sin embargo los modelos gravitatorios del cosmos sugerirían que no deberían ser esféricos.

M14, mostrada arriba, y sus compañeros globulares, están "suspendidas" sobre ambos hemisferios de nuestra galaxia como un "enjambre de abejas", como dijo un astrónomo. El 19 de Octubre de 2011, una nota de prensa del  Observatorio Europeo Austral (ESO—European Southern Observatory) anunciaba el descubrimiento de unos cuantos más de ellos, llegando a un total de 148. ¿Qué les provoca mantener su forma globular cuando deberían haber completado miles de órbitas alrededor del núcleo galáctico?

La teoría gravitatoria exige que las fuerzas de marea que actúan en los cúmulos en sus órbitas a medida que pasan por el plano de la Vía Láctea perturben las esferas, dejando una colección de estrellas que sea más abierta o caótica que las bolas simétricas que vemos.

Concentraciones estrechamente ligadas de estrellas en órbitas que forman una esfera rodean el núcleo de muchas galaxias. Las velocidades de esas estrellas se atribuyen convencionalmente a un agujero negro masivo o "súper masivo" en el centro justo de la esfera. En un Universo Eléctrico, los imposibles agujeros negros se explican como plasmoides, que guardan la energía electromagnética que alimenta la galaxia en un volumen muy compacto. Como la famosa ecuación que relaciona la masa con la energía electromagnética explica, el plasmoide exhibirá un intenso campo gravitatorio.

La escalabilidad del fenómeno del plasma nos permite ver que los cúmulos globulares son un núcleo galáctico a pequeña escala. Los astrofísicos ya han sugerido que los cúmulos globulares podrían contener pequeños agujeros negros que explicarían sus velocidades estelares. Tal modelo encaja bien con las observaciones de Halton Arp de que los núcleos galacticos eyectan material, que luego evoluciona en galaxias compañeras.

Parece que los cúmulos globulares son "semillas" expulsadas de los núcleos galácticos, o "mini galaxias" nacidas en regiones más densas creadoras de estrellas de su madre. Es significativo por lo tanto que la galaxia muy activa galaxia M87 tiene 13000 cúmulos globulares comparada con los 148 de la Vía Láctea.

El "comportamiento poco habitual" de las estrellas, cúmulos de estrellas y galaxias puede ser explicado si los astrónomos reconocieran la actividad eléctrica en el espacio. Hay detectores extremadamente sensibles en órbita ahora que son capaces de proporcionar una conciencia cada vez mayor, pero en lugar de eso están siendo usados para generar más misterios. Los motores eléctricos de las estrellas y las galaxias podrían haber sido cartografiados hace años. Quizás un estudio más atento de los cúmulos globulares, puesto que están más cerca y más visibles, nos dará una mayor comprensión de los núcleos galácticos.

Stephen Smith and Wal Thornhill.

Traduccíón de Roberto Conde.