11 abril, 2012

Incredulidad Suspendida

Una esfera armilar adaptada para ilustrar a Cristo en el Axis Mundi. Mauro Fiorentino, Annotationi Sopra La Lettione Della Spera Del Sacro Bosco...(Florencia, 1550)

6 de Abril de 2012

Una columna de plasma radiante tan alta como el cielo ha influido en incontables ideas religiosas.


El monje erudito Johannes de Sacrobosco (c.1195 - c.1256) fue un renombrado computista—experto en el cálculo de la fecha correcta de la Pascua en el calendario cristiano. Su Tractatus de Sphaera (c.1230) contenía una ilustración de una esfera armilar, en la que el autor de una traducción italiana, Fra Mauro Fiorentino (1492-1556), le dio un efecto cristiano agregando la figura de un Cristo crucificado al eje rotacional de la Tierra central.

Aunque el giro de Fiorentino puede parecer caprichoso, realmente pone de manifiesto un sentimiento extendido en la cristiandad. El lema de la Orden Cartujana, acuñado por Dom Martin en 1233 EC, nos habla de una mentalidad similar: Stat crux dum volvitur orbis, "La cruz permanece fija mientras el mundo gira alrededor".

La representación mística del crucifijo salvífico como el eje soberano del mundo era un lugar común en la literatura patrística desde al menos el siglo segundo de la Era Común. Un gran grupo de padres de la iglesia elogiaban el instrumento de tortura como un dispositivo cósmico que unía los extremos del cosmos. Una muestra representativa característica de esta evidencia puede incluir este pasaje de los Acta Andreae (segundo o tercer siglo EC):

'Conozco tu misterio, Oh Cruz ... Vos que alcanzas al cielo que vos puedes apuntar hacia el Logos que vendrá desde arriba. Vuestro arte se estira a la derecha y a la izquierda así que puedas poner en fuga las aterradoras fuerzas del enemigo y reunir al mundo entero. Vuestro arte se mantiene firme en las profundidades de la tierra para que vos puedas unir con el cielo todo lo que está sobre la tierra y todo lo que está bajo ella... Oh Cruz, ¡Ese arte enraizado en la tierra pero dando fruto en el cielo! ¡Oh nombre de la Cruz, que contiene en sí misma el mundo entero! Te saludo, Oh Cruz, vos que sostienes el cosmos unido hasta las últimas fronteras del mismo ...'  

El apologeta Irenaeus (fl.siglo 2 EC) así mismo desarrolló sobre las dimensiones cósmicas de la cruz del Nazareno:

'... porque cierto es que haciéndose Él visible, deberían dedicarse todas las cosas visibles al reparto de Su cruz, que Él mostraría Su operación sobre las cosas visibles a través de una forma visible. Porque Él es quien ilumina la altura, que son los cielos; y abarca la profundidad que está bajo la tierra; y se alarga y extiende a lo largo del este al oeste, y gobierna a lo largo de la amplitud del norte y el sur; convocando a todo lo que está disperso en cada cuarto al conocimiento del Padre'.

Como otros símbolos de la columna universal, la cruz Cristiana se vio en ocasiones como un puente o una escalera que de forma bastante literal permitía a las almas humanas ascender a Dios. Estaba estacionaria en el centro del mundo como declaró un pseudo-Crisóstomo (siglo cuarto EC):

'Este árbol, ancho como los mismos cielos, ha crecido hasta el cielo desde la tierra. Es un crecimiento inmortal y descuella entre el cielo y la tierra. Es el fulcro de todas las cosas y el lugar donde todas están en reposo. Es el cimiento del mundo redondo, el centro del cosmos. En él todas las diversidades de nuestra naturaleza humana toman forma en unidad. Se mantiene unido por clavos invisibles del Espíritu de modo que no pueda separarse de lo divino. Toca las más altas cimas de los cielos y hace que la tierra sea firme bajo su pie, y agarra las regiones intermedias con sus brazos inconmensurables...'

Un coro de fuentes diferentes, incluyendo los Acta Iohannis, Commodiano, San Cirilo de Jerusalem, Firmicus Maternus, Agustín y Andrés de Creta, todos cantaron sus himnos con las mismas partituras. Su dicción dejó bastantes pistas como para clavar el origen histórico del tema: la interpretación cosmológica de la cruz de Jesús descansaba sobre la tradición Judeo-Cristiana antigua del árbol de la vida en el jardín del Edén. Como Irenaeus escribió al respecto de la palabra de Dios:

'Porque como lo perdimos por medio de un árbol, por medio de un árbol de nuevo se manifestó a todos, mostrando la altura, la longitud, la anchura, la profundidad en sí mismo; y, como cierto hombre entre nuestros predecesores observó, "A través de la extensión de las manos de una persona divina, reuniendo a los dos pueblos a un Dios"'.

Desde el principio, los teólogos vieron la cruz de Cristo como un símil simbólico del paradisíaco árbol de la vida. De acuerdo con la tradición popular, el paraíso se ha situado en Jerusalem como el centro cósmico. Como la calavera de Adán fue enterrada bajo el Gólgota tras el diluvio, en el mismo punto donde se erigió el crucifijo después, este antiguo ancestro fue convenientemente 'bautizado' con la sangre del Redentor. De este modo, el Libro de Adán y Eva muestra a Noé ordenando a su hijo 'dejar descansar el cuerpo de Adán en el medio de la tierra ... porque en ese mismo lugar Dios operará la salvación del mundo entero'.

Una columna dadora de vida en el ombligo de la tierra, alcanzando desde el más alto cielo hasta el más profundo infierno, superando la tumba de un antiguo ancestro, abarcando el ancho de la tierra y transportando almas a la morada de Dios —lejos de una mera fijación Cristiana, este nexo de ideas resuena entre culturas en la mitología del axis mundi. En su corazón está la historia global de un cable luminoso gigante que se vio extenderse desde el horizonte hasta la alta atmósfera. Por todo el mundo, los narradores recuerdan el prodigio como una auténtica 'línea vital', viva en sí misma y y la quintaesencia del origen y el sostenimiento de toda otra vida.

Al contrario de lo que anteriormente se creía posible, en análisis interdisciplinar ahora subraya la viabilidad de tal fenómeno: en algún momento en los últimos 12.000 años, plasmas cercanos a la tierra podrían haberse autoorganizado en la forma de un gigantesco z-pinch atmosférico, visible en todo el mundo. Crucialmente, estos plasmas de gran densidad de energía siguen un régimen físico tan caótico y complejo, tan abundates en forma y movimiento, que el perplejo observador a menudo no puede evitar darle un carácter vital a la materia —como si este tubo de plasma estuviese en sí mismo dotado de vida. De este modo, bien podría perdonársele a los embelesados testigos su impresión de que este animado y deslumbrante haz de luz facilitara las más profundas formas de iluminación espiritual imaginables. Mientras que esta hipótesis deja más preguntas en el aire, es fiel a la tradición recibida y podría demostrarse con bastantes puntos a favor para los buscadores de callejones sin salida en la ciencia y la erudición.

Rens Van Der Sluijs

Mythopedia.info

Libros de Rens Van Der Sluijs:

Traditional Cosmology: The Global Mythology of Cosmic Creation and Destruction

Volume One: Preliminaries Formation

Volume Two: Functions

Volume Three: Differentiation

Volume Four: Disintegration

The Mythology of the World Axis

The World Axis as an Atmospheric Phenomenon

[Nota del Traductor: Ha sido endiabladamente difícil traducir este TPOD, especialmente los pasajes que son citas textuales de inglés antiguo. Así que espero que seais indulgentes conmigo si algo suena raro o no es muy exacto. Que seais indulgentes, ¡Pero que me lo digáis, eh! Que la idea es que sea un buen texto.]

Traducción de Roberto Conde.

Original en thunderbolts.info