10 abril, 2012

La Luna, sí, ese será mi hogar

El polo norte de la Luna. Créditos: NASA/GSFC/Arizona State University


5 de Abril de 2012


La colonización lunar aguarda a un beneficio que supere el coste.


Un reciente artículo de Imagen del Día trataba sobre la nueva misión GRAIL a la Luna. Dos satélites orbitarán la Luna juntos, con un sistema de percepción de distancias que detectará variaciones gravitatorias en la superficie lunar.


El 14 de Septiembre de 2007, la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA — Japan Aerospace eXploration Agency) lanzó el Explorador de Ingeniería y Selenología (SELENE —SELenological and ENgineering Explorer) en una misión de órbita lunar de varios años. También conocido como Kaguya, un apodo proveniente de fábulas japonesas, la sonda SELENE se construyó para buscar futuros sitios de aterrizaje y para analizar la superficie.

Las cámaras a bordo de Kaguya eran de alta resolución, así que proporcionaron un mapa detallado. Había detectores de rayos gamma, detectores de partículas cargadas, escáneres radar, y detectores infrarrojos también. La última exploración mineralógica fue en octubre de 2009, cuando la misión LCROSS reveló hielo de agua y otros materiales "útiles" en las sombras de los cráteres del polo sur.

La colonización lunar siempre ha sido un objetivo a largo plazo para los administradores de la NASA. Anteriormente a la LCROSS, cuando al sonda Clementine orbitó la Luna en enero de 1994, los científicos anunciaron por primera vez que había agua en el polo sur, protegida del Sol en el interior de profundos cráteres y cubierta por rocas y polvo.

Llevar los suministros necesarios para una estancia prolongada en la Luna a bordo de aeronaves está más allá de nuestras capacidades. Lanzar las cargas al espacio con todo el material necesario para una base lunar significaría un proyecto demasiado costoso para ser considerado aunque fuera técnicamente posible. Sin embargo, el hielo se puede separar en oxígeno e hidrógeno, de modo que con paneles solares se podría crear aire respirable y agua potable. Puesto que hay regiones montañosas cerca del polo sur conocidas como "picos eternamente soleados", se podría construir una fábrica de energía en lo alto de las montañas.


El regolito también es rico en compuestos que permitiría a los astronautas hacer combustible. De esta manera, no haría falta llevar a bordo más combustible que el necesario para llegar a la Luna, lo que implicaría un cohete más pequeño. La precisión de los datos de la Clementine se puso en cuestión, sin embargo, porque el retorno del radar venía de áreas tanto de áreas bien iluminadas como de áreas de sombras oscuras del cráter Shackelton, así que se sugirió que rebotó sobre rocas en lugar de hielo.

Los dos sub-satélites de Kaguya, Okina y Ouna paracían confirmar eso. El cráter Shackleton se midió a -183º Celsius pero la Cámara de Terreno no mostraba parches reflectivos brillantes indicativos del hielo.


En otro giro, el impacto de la LCROSS liberó agua, metano, amonio, hidrógeno gaseoso, dióxido de carbono y monóxido de carbono. Los instrumentos de observación que iban a la zaga también vieron metales como el sodio o el mercurio antes de que acompañaran al golpeador principal en la superficie.


El agua y otros volátiles están probablemente en la Luna porque ella y la Tierra probablemente compartieron un nacimiento similar, agraciados con químicas similares. Desde una perspectiva del Universo Eléctrico, la presencia escasa de agua no es sorprendente. La naturaleza catastrófica de las exeperiencias de la Luna a lo largo del tiempo han borrado la mayoría de lo que una vez estuvo allí, dejando solo un pequeño remanente.


Júpiter y los otros planetas gigantes gaseosos, junto con sus lunas acompañantes, nos dan pistas de que nuestra Luna pudo estar una vez cubierta de hielo. Quizás lo que se ha visto en los profundos cráteres polares de la Luna es lo único que queda.


Stephen Smith

[Nota del traductor: El título original era: "The Moon, Yes, that will be my home", cita de Star Trek: The Next Generation]

Traducción de Roberto Conde