25 abril, 2012

Oscuro y muerto

Distribución de materia de chocolate en una estructura de tarta de queso, vainilla y frambuesa.

20 de Abril de 2012


Más clavos en el cojín de materia oscura.

Se supone que la materia oscura  es lo que mantiene al Universo unido. Sin embargo, los telescopios modernos no son capaces de verla porque no interactúa con la materia luminosa, excepto gravitatoriamente. Puesto que las galaxias giran a lo largo del cosmos, así como se alejan unas de otras, "deben" estar atadas por puntadas gravitatorias de materia oscura, ya que no hay bastante materia normal para completar la masa que se supone que deben poseer para comportarse como lo hacen.

Los cúmulos de galaxias, por ejemplo, deberían haberse frenado considerablemente a lo largo de los últimos miles de millones de años de expansión espaciotemporal y no haberse mantenido en esas velocidades salvajes. Algunas galaxias, dicen los astrónomos, se están moviendo tan rápido que están siguiéndole los talones a la velocidad de la luz.

A menudo se escribe en la prensa popular que la materia oscura constituye hasta el "25% del Universo" o que la energía oscura constituye el "75% del resto del Universo". Para cualquiera familiarizado con la física de plasma, es bien sabido que el plasma constituye el 99.99% del Universo. La cantidad de masa gravitatoria inventada para salvar a las teorías convencionales es la misma que el plasma ionizado en un Universo Eléctrico que se pasa por alto.

Recientemente, el Observatorio Europeo Austral (ESO—European Southern Observatory) en Paranal, Chile, anunció que "no hay evidencia de materia oscura en un gran volumen alrededor del Sol.

Este comentario está en oposición a aquellos que han propuesto que el Sistema Solar orbita dentro del halo de materia oscura de la Vía Láctea. Algunos astrofísicos calculan que el equivalente a 800 mil millones de masas solares de partículas de materia oscura rodea nuestra galaxia. Puesto que se estima que hay unas 200 mil millones de estrellas, compuestas presumiblemente de "materia bariónica", debería haber una nube relativamente densa de materia oscura para que el Sol surcara a través de ella a lo largo de su circuito a casi 500.000 kilómetros por hora. Aparentemente no, dice el ESO.

Hacia el 2007, ya se publicaron serias dudas acerca de la teoría de la materia oscura. Métodos de recolección de datos poco fiables del equipo de investigación de la Sonda de Anisotropía de Microondas Wilkinson (WMAP—Wilkinson Microwave Anisotropy Probe) proyectaron sombras sobre la llamada teoría de "Materia Oscura Fría Lambda". En 2010, científicos de la Durham University también expresaron preocupación con los errores de los resultados de WMAP acerca del Fondo Cósmico de Radiación de Microondas (CMBR—Cosmic Microwave Background Radiation). Se supone que el CMBR es la "rúbrica remanente del Big Bang," de modo que los problemas en su análisis podrían tener consecuencias de un alcance mayor.

Por ejemplo, los dos principios básicos de la teoría del Big Bang son que el desplazamiento al rojo es proporcional a la distancia y que es un indicador de velocidad. Mientras más desplazamiento al rojo tiene un objeto, se supone que más lejos está y más rápido se está alejando del observador. Esas dos ideas proporcionan el telón de fondo para la creencia comúnmente mantenida de que el Universo se está expandiendo. La energía oscura entra en discusión en este punto pero no es el objeto de este artículo. Si los datos de WMAP son imprecisos, entonces hay dudas sobre la expansión del Universo y el Big Bang.

Son las corrientes eléctricas las que alimentan a las galaxias y a las estrellas. Los vórtices magnéticos entre filamentos de corriente de Birkeland de grandes escalas crean galaxias. Las corrientes de Birkeland tienen una fuerza atractiva de largo alcance mayor que la gravedad, y disminuyen con la inversa de la distancia en lugar de la inversa del cuadrado de la distancia con la que disminuye la gravedad. Sólo con eso ya se podría explicar el movimiento anómalo de las estrellas al girar alrededor de los núcleos galácticos.

El flujo de electricidad a través del plasma en el espacio inicia efectos que se ven a través de telescopios espaciales, confirmando la investigación hecha sobre la tierra. Deberíamos centrarnos en las corrientes eléctricas en el cosmos y sus campos magnéticos asociados y no en la búsqueda de lo que nunca podrá ser encontrado.

"La cosmología del plasma puede mostrar con simples principios físicos la formación eléctrica y el comportamiento de las galaxias espirales y las estrellas sin recurrir a materia oscura o agujeros negros hipotéticos."

Traducción de Roberto Conde.