06 mayo, 2012

Tiahuanaco

Ruinas reconstruidas de Tiahuanaco en Bolivia.
Fotógrafo desconocido.

30 de Abril de 2012

¿Experimentó este antiguo yacimiento un final catastrófico?

Tiahuanaco, o Tiwanaku en inglés, es una ciudadela en ruinas que ocupa casi 10 kilómetros cuadrados en los Andes bolivianos a una altitud mayor de 3.800 metros. Los métodos de datación por carbono-14 sugieren que el yacimiento no tiene más de 3.700 años. Sin embargo, como una Imagen del Día anterior discute, la datación radiométrica es, como mucho, un sistema poco fiable para establecer la edad.

De acuerdo con el libro, "Tiahuanaco, The Cradle of American Man" del catedrático de la Universidad de La Paz, Arthur Posnansky, Tiahuanaco tiene casi 17.000 años de antigüedad, quizás una de las edificaciones habitadas por humanos más antiguas en la Tierra que haya sobrevivido.

Posnansky basó sus estimaciones en las alineaciones de las piedras del templo de Kalasasaya. "Kalasasaya" significa "piedras quietas" y se refiere a los grandes postes de piedra aparentemente alineados deliberadamente alrededor de un patio central. El templo actual es una reconstrucción y no refleja la arquitectura original que los habitantes pre-incas diseñaron. No había un muro entre las piedras quietas como lo hay hoy.

Muchas civilizaciones antiguas usaban alineaciones astronómicas en sus estructuras. Túmulos nórdicos se hacían con aperturas que dejaban un hueco de luz del solar brillar en sus más profundos lugares ocultos solamente en un día concreto del año: habitualmente en el solsticio de invierno. Los habitantes del cañón del Chaco construían arbotantes de roca con ranuras en ellos colocadas de tal forma que un rayo de luz solar pudiera atravesar el corazón de un petrograma espiral cincelado en el solsticio de verano. Los muros de muchos edificios del cañón del Chaco también están alineados con la salida y la puesta del Sol en días concretos del año.

La investigación que Posnansky hizo durante varias décadas le mostró que los alineamientos en Tiahuanaco tenían un desplazamiento sobre las que debería haber sido las posiciones "reales". En lugar de estar colocadas hacia el sur, algunos de ellos estaban ligeramente desplazados hacia el suroeste. De acuerdo con Posnansky, este desplazamiento indicaba que las lineas del yacimiento eran de un tiempo en el que las piedras estaban alineadas con el verdadero sur.

Los polos de la Tierra están inclinados respecto al plano del Sistema Solar, creando un ángulo llamado la "oblicuidad de la eclíptica". La inclinación actual es de 23 grados y 17 minutos. De acuerdo con los astrónomos del consenso, no siempre permanece así. Se supone que nuestro eje oscila entre dos extremos: desde 22 grados y 1 minuto hasta 24 grados y 5 minutos. Se dice que este ciclo de oscilación requiere 41.000 años. Los datos de alineaciones de Posnansky fueron comprobaron por varios astrónomos que concluyeron que las piedras del templo fueron erigidas cuando el eje de la Tierra estaba inclinado a 23 grados, 8 minutos y 48 segundos, indicando un marco temporal de hace aproximadamente 17.000 años.


Hay otra explicación para el desplazamiento de los alineamientos. En lugar de una oscilación del eje de la Tierra, nuestros polos podrían haber experimentado un desplazamiento único como el resultado de algún episodio importante en el pasado reciente. Algunas de las extrañas anomalías que existen en la región de Tiahuanaco podrían explicarse por una catástrofe tal que sacudiera la Tierra.

La localización de Tiahuanaco es problemática en lo que se refiere a las condiciones de vida. Es un desierto abrasador en los meses de verano, mientras que en invierno hace un frío glacial. Las cosechas comunes no pueden crecer en el entorno presente. ¿Cómo se sostenía la población nativa?¿Cómo se las arreglaron para vivir allí mientras erigían estructuras megalíticas hechas con piedras que pesaban cientos de toneladas?

La Puma Punku o "Puerta del Puma", contiene piedras esparcidas por el terreno que pesan entre 100 y 150 toneladas, pesando una de ellas casi 440 toneladas. La cantera más cercana de la que se pudieran cortar estos gigantescos bloques está a unos 15 kilómetros de distancia. Otro ejemplo, la Puerta del Sol, es un bloque único de 10 toneladas de andesita. Se encontró en el yacimiento enterrada en barro y quebrada por el centro.

Tiahuanaco parece haber sido una ciudad portuaria, además. Sin embargo el lago Titicaca, el único volumen de agua cercano, está a más de 20 kilómetros. Hay embarcaderos y muelles en Tiahuanaco con depósitos de calcio largos y lisos que indican líneas de flotación prehistóricas, aunque ya no están en un plano horizontal, están inclinadas. Hay millones de conchas marinas en el área, también. El mismo lago Titicaca es un mar interior de agua salada que está encogiendo rápidamente. Sus lineas costeras fosilizadas también están dramáticamente inclinadas. La abundante vida marina prospera en el lago Titicaca, inculcando la presunción de que fue una vez parte del océano.

Quizás algún cataclismo cambió los cimientos de la Tierra en la que Tiahuanaco reposaba, elevándolo con sus alrededores por cientos o miles de metros. Tal evento cambiaría el clima, sacudiría a la ciudad partiéndola en pedazos, inclinaría el lago, movería las líneas de costa, y dejaría a millones de conchas marinas varadas y al seco aire. Como estas páginas han sugerido repetidametne, en algún tiempo del pasado reciente, la Tierra y sus vecinos se vieron involucrados en una catástrofe que alteró su apariencia y sus medios ambientes. Tiahuanaco ejemplifica muy probablemente los resultados de ese desastre pasado.

Stephen Smith.

Traducción de Roberto Conde.