07 abril, 2013

La nueva física sufre una muerte ignominiosa



4 de abril de 2013, Miles Mathis

Escudriñaré dos historias recientes de New Scientist, para mostrar el estado actual de la cuestión en física.

En el primer artículo, del 26 de marzo, tenemos una historia de Lisa Grossman sobre "agujeros negros sin gravedad". Samuel Braunstein y su grupo en la Universidad de York han

modelado recientemente un agujero negro mínimo, únicamente definido por la existencia de un interior y un exterior, usando la teoría cuántica. Para su asombro, descubrieron que este objeto reproduce un montón de características de los agujeros negros reales que se pensaba que se basaban en la gravedad, incluyendo radiación de Hawking, la cual podría ocurrir mediante un proceso llamado efecto túnel.

Braunstein no sólo está sorprendido de descubrir que su agujero negro sin gravedad se comporta como un agujero negro "real", sino que está encantado de ver que parece esquivar la "paradoja del cortafuegos" inventada el año pasado. Aquellos de vosotros que se suscriben a estas revistas recordarán el modelo de Joe Polchinski de 2012 que mostraba un anillo de fuego formándose fuera del horizonte de sucesos, quemando a cualquiera que cayera en el agujero negro. En el modelo de Braunstein, el anillo de fuego no aparece hasta después de que el agujero negro se haya reducido hasta prácticamente una singularidad, lo que significa que los astronautas que vayan de paso no tienen nada que temer.

Me da vergüenza mancillar mis ojos con tal sinsentido, así que mi pregunta es ¿Por qué Lisa Grossman no se avergüenza también de escribirlo, la New Scientist no está también avergonzada de publicarlo, sus lectores se avergüenzan de reconocer que lo leen, y esos creadores de modelos no están avergonzados de modelarlo? ¿Realmente se cree que alguien se queda impresionado de su "ciencia"? Hasta los fans adolescentes de Robert Heinlein o Anne McCaffrey deben tener tablas suficientes para no confundir esto con ciencia de verdad, así que nos preguntamos quiénes creen que son sus lectores.

Sólo para que quede claro, el agujero negro es una entidad teórica que salió directamente de las ecuaciones de campos gravitatorios. No fue la solución a e problema astronómico real. Eran simplemente unos tipos jugando con números hace unos 80 años. Asumieron que las ecuaciones de campo de Einstein eran perfectas, las forzaron en una dirección u otra, y una de las direcciones hacia las que la forzaron les llevó a la posibilidad de un agujero negro. Sin embargo, como he mostrado que las ecuaciones de campo de Einstein[por traducir] estaban lejos de ser perfectas, eso no fue más que un juego matemático. Las ecuaciones contenían algunas discontinuidades (por decirlo de forma amable), y esas discontinuidades llevaban a anormalidades matemáticas como ceros e infinitos en sitios extraños. Los teóricos prefirieron teorizar que esas anormalidades eran entidades físicas reales, pero una presunción mucho más lógica habría sido tratarlas como señales de debilidad matemática—que es lo que eran. En otras palabras, las anormalidades eran señales de errores en las matemáticas. No eran señales de anormalidades en el espacio.

Pero aunque eso no fuera cierto, modelar agujeros negros sin gravedad debe verse como una señal de locura. Sería como modelar un fuego sin calo, montañas sin altura u océanos sin agua. El agujero negro se engendró de las ecuaciones gravitatorias y no existiría en las matemáticas sin esas ecuaciones. Así que modelar un agujero negro sin esas ecuaciones es reconocer simplemente que esas ecuaciones eran basura.

Eso es lo que este modelo sin gravedad nos debería estar diciendo, aunque por supuesto nadie va por ese camino. Si puedes tener las mismas cosas de antes, radiación de Hawking, efecto túnel y cortafuegos sin gravedad, entonces eso es una demostración de que puedes fabricarlos partiendo de cualquier cosa, o de la nada. Históricamente, eso es precisamente lo que ocurrió. Todos los teóricos sacaron sus ideas directamente de la nada, sin respaldo matemático ni físico en absoluto. Como la radiación de Hawking no tiene base en las ecuaciones de Einstein ni ninguna otra ecuación de campo, por supuesto que puede ser recreada a partir de un simple modelo "de un interior y un exterior". Igual con el efecto túnel, que no fue teorizado a partir de ninguna ecuación, buena o mala. Se inventó simplemente para darles a los físicos algo de qué hablar.

Fíjate en la elección imprecisa de palabras de la cita de arriba, que he puesto entre comillas. Dicen que el agujero negro mínimo no es como un agujero negro "real". Pero eso es propaganda. No hay agujeros  negros reales. Están los viejos agujeros negros, que son entidades teóricas basadas en las ecuaciones de campos gravitatorios; y ahora están los nuevos agujeros negros mínimos, que son entidades teóricas basadas en ecuaciones cuánticas. Pero ninguno es más real que el otro. Ambos son solo sitios donde los físicos se pueden esconder y evitar tener que afrontar problemas físicos reales.

Puede ser que se inventaran los nuevos agujeros negros cuánticas sólo para poder decir que los viejos agujeros negros son reales. "¡Hemos estado contando historias de agujeros negros gravitatorios durante tantas décadas que deben ser reales!" Usan este ardid en política todo el rato, afirmando que una historia se ha confirmado porque se publicó en el New York Times. "Stephen Hawking confirmó la existencia de agujeros negros, se publicó en Nature, y se le dio un premio por ello, ¡Así que debe ser cierto!" Qué ingenuo. Debe sorprenderle a aquellos que dicen esto descubrir que a mucha gente se le han dado premios por cosas que son falsas. De hecho, un estudio atento de la historia mostraría sin lugar a dudas que la mayoría de las ideas por las que se le han dado premios a la gente son falsas. Como la gran mayoría de las ideas de la historia se sabe que son incorrectas, y como los premios se dan por casi cualquier cosa, podemos deducir que los premios—así como los reportajes o confirmaciones personales—son un sinsentido.

Esos creadores de modelos ya no son físicos, porque no tienen conexión alguna con lo físico. Ya no tenemos físicos, sólo tenemos una gran cadena de creadores de modelos, cada uno comentando un modelo anterior. Juanito modela una variante del modelo de Pepito, y Pepito modela una variante del modelo de Marujita, y Marujita modela una variante del modelo de Jaimito, y así sucesivamente. Mi pregunta es ¿Por qué ninguno de ellos hace algo de física de verdad? ¿Cómo es que a tantos físicos se les paga por hacer modelos ridículos y cosas por el estilo? Te dirán que Hawking tenía razón: la física se ha acabado y no tienen nada maś que hacer salvo jugar a estos juegos mentales, sentándose al borde de agujeros negros o al borde del universo y forzar ecuaciones y modelos. Pero mis lectores saben que no es así. He mostrado que las respuestas ofrecidas para casi todo son erróneas, incluso las más simples. He mostrado que la mayoría de las respuestas físicas no son más que matemáticas trucadas y fanfarronadas. Pero si eres un físico, no se te permite estudiar esos problemas, para intentar corregirlos o  mejorarlos. Eso sería una impertinencia. En lugar de eso, se te conmina a teorizar sobre problemas que no tenemos: problemas sobre los 3 primeros segundos de la creación o el interior de un agujero negro. No tendría ni que decirlo, pero esos son problemas con los que no te tropiezas—a menos que estés intentando con todas tus fuerzas evitar problemas reales. En lo que respecta a problemas, son de una prioridad extremadamente baja. ¿Así que por qué son tan famosos? ¿Por qué están en todas las portadas de las revistas? ¿Por qué han dominado las discusiones teóricas durante medio siglo o más? Desorientación. Te están desorientando, evitando que te des cuenta de que la física no tiene buenas respuestas para preguntas mucho maś simples. Te están desviando a problemas esotéricos para impedirte que mires más cerca de casa.

Pero continuemos. El 3 de abril, Maggie McKee informó en New Scientist de la ausencia de confirmación del "flujo oscuro" por parte de la sonda PLANCK. Esta es otra no-historia, cosa que podríamos adivinar basándonos sólo en la naturaleza del flujo oscuro. ¿Qué es el flujo oscuro? El flujo oscuro es una teoría de 2008 de la NASA y Alexander Kashlinsky, que encontró anomalías en el WMAP que usó para proponer una confirmación de los multiversos. Porque los cúmulos de galaxias parecían moverse hacia una región determinada, con una energía inexplicable mediante la física actual. 

Este flujo sugería que el universo de alguna forma se había torcido, como si el mismo espacio-tiempo se estuviera comportando como una mesa inclinada y la materia se estuviera deslizando, dice Kashlinsky. Eso va contra el modelo cosmológico estándar, que dice que el universo es cada vez más uniforme a medida que subimos la escala, haciendo improbable que se formaran estructuras tan grandes como para formar ese ladeo. Algunos investigadores sugirieron que, en lugar de eso, otros universos podrían estar tirando de la materia del nuestro, creando el flujo.

Aunque muchos físicos y astrónomos en activo tuvieron la sensatez de descartar esta sugerencia desde el principio, no se le dio muerte a la idea inmediatamente por su obvia falta de mérito. Hasta este último artículo del New Scientist, que llama al mapa cósmico de PLANCK "un golpe" contra la teoría, aun se las arregla para apoyar a la teoría de todas formas. Aunque la teoría estaba muerta antes de nacer, basándose en la simple lógica, la física está lo bastante corrupta como para haberle dado un período de vida de 4 años ya. Hemos tenido que leer sobre ella en muchas publicaciones, donde se le ha dado una atención seria. Y ahora, New Scientist rehusa a matarla completamente, aunque nunca tuvo el mínimo soplo de vida. Maggie McKee da evasivas una y otra vez, diciéndonos que el flujo oscuro no está descartado, que no deberíamos deshacernos de la parte buena de la misma porque algo esté mal, y que Kashlinsky volverá en unos meses para forzar las medidas de PLANCK de nuevo hacia su teoría del flujo oscuro. Sin duda New Scientist y muchas otras publicaciones estarán ahí para informar de sus esfuerzos, porque eso es lo que hacen. No informan de nada de física de calidad, porque no hemos tenido nada así durante décadas. Simplemente publican todas las teorías más absurdas, mientras más absurdas mejor. 

Esas dos historias no son la excepción, son la regla. Toda la nueva física es parecida, y lo ha sido desde hace décadas—aquneue se pone peor con cada década que pasa. Las revistas del mainstream no están interesadas en la física de verdad o los problemas de verdad. Sólo están interesadas en las teorías más atractivas y avant garde. Y esto se aplica también a las revistas profesionales. Ya no puedes conseguir financiación o publicidad para un proyecto a no ser que lo ligues a las teorías más esotéricas y punteras. La mecánicas y los cálculos físicos directos están muertos: ni tú ni yo hemos olido la más mínima pizca de la mecánica de vieja escuela, la cinemática o las matemáticas sensatas en una revista física en más de cincuenta años, porque no ha habido ninguna. La nueva física es nada más que un dejar volar la imaginación, en un vuelo que tiene lugar en un modelo computerizado y dentro de un sistema matemático hinchado de uno u otro tipo. Cualquier ligera conexión con la realidad, datos, experimentos, o sentido común se cortó hace tiempo.

¿Cómo puede existir si quiera la física en este estado? ¿Qué tiene para los físicos o la audiencia? ¿Se puede mantener alguna dignidad en un campo así? ¿De verdad pueden continuar los físicos convenciéndose a sí mismos de que están haciendo física? ¿Pueden convencerse los que escriben a ellos mismos de que escriben física? ¿Y puede mantenerse la audiencia con unos informes de tan poco peso—tanto que no tienen sentido? ¿Quién puede leer artículos así y creer honestamente que están leyendo física o ciencia? El número de lectores de ciencia de verdad era muy pequeño para empezar. ¿Es posible que las revistas hayan mantenido esos lectores con teorías tales?

Lo que nos lleva a la respuesta a todas estas preguntas: las revistas populares han reemplazado un lector por otro. La audiencia de la ciencia de verdad siempre fue muy pequeña. Proporcionaba pocos beneficios de publicidad. Así que aunque las revistas populares perdieron de hecho algunos científicos de verdad y pensadores de verdad cuando cambiaron de rumbo, compensaron esas pérdidas con creces con las ganancias de los siguientes percentiles inferiores. Lo que perdieron de la audiencia de ciencia, lo ganaron de la audiencia de ciencia ficción, que es mucho mayor. Del mismo modo que los productores de televisión se dieron cuenta de que mientras más bajos sean los percentiles que atraigas, mayores serán tus beneficios—porque en esos percentiles es donde están los grandes números—las revistas populares finalmente los copiaron. Algunas de las revistas populares empezaron en el fondo y no tuvieron que caer, pero las revistas populares de ciencia han tenido que caer por un acantilado para alcanzar su estado actual. Dudo que sigan atrayendo a los lectores de ciencia ficción, porque a los lectores de ciencia ficción les queda algo de sentido común—o eso se espera. Los lectores de ciencia ficción esperan que sus tramas sean creíbles, o al menos consistentes. No toleran agujeros en la historia. Si se cometen grandes errores en Star Trek o La Guerra de las Galaxias, o incluso en El Planeta de los Simios, inundan los foros con sus quejas. Pero vemos que no hay apenas quejas contra la física convencional—excepto la mía—así que debemos asumir que las revistas convencionales de ciencia no están por encima de los lectores y escritores de ciencia ficción...están por debajo. Los lectores de ciencia ficción no se molestan en estar al día de la ciencia convencional, porque saben que la ciencia convencional hace tiempo que ha estado intentando ponerse a la par de la ciencia ficción convencional. Para los lectores de ciencia ficción, la ciencia convencional no es más que ciencia ficción de escritores malos.



Traducción de Roberto Conde.