27 septiembre, 2013

El efecto túnel






El segundo de los cinco problemas de "química imposible" publicados recientemente en New Scientist es mucho más fácil de destruir que el primero, que eran los cuasi-cristales. En los años setenta, Vitali Goldanski propuso el efecto tunel como la solución a las reacciones moleculares frías en el espacio.

Esto es lo que pasa cuando los físicos intentan responder preguntas con una teoría que está comprometida a nivel fundamental. Deberías ver que este problema es simplemente un derivado de la catástrofe del vacío, donde las ecuaciones cuánticas están equivocadas por unos 120 órdenes de magnitud. Como todos los campos están mal dimensionados, tanto de forma absoluta como relativa unos a otros, ni los físicos ni los astrónomos ni los químicos tienen un campo que pueda explicar las acciones y reacciones y los eventos. Por lo tanto se ven forzados a trucar sus ecuaciones para concordar con los datos. El efecto túnel sólo es un flagrante truco más, como las partículas virtuales, la rotura de simetría, la extracción del vacío, la renormalización, la retrocausalidad, el entrelazamiento cuántico, etc. etc.

El efecto túnel es (o debería ser) uno de los trucos más vergonzosos y transparentes en la historia de la ciencia. Es estríctamente no físico, y es simplemente una forma de magia. En resumen, el Principio de Incertidumbre de Heisenberg se malinterpreta por millonésima vez para permitir un truco estadístico. Se nos dice que como la probabilidad de un evento nunca es cero, lo imposible puede pasar a veces. Pero cualquier matemático honesto sabe que esto es sólo un uso inadecuado de la estadística. Para empezar, las estadísticas y las probabilidades se aplican a los datos, no a los eventos reales. Los datos pueden ser estadísticos. Los eventos reales son reales. Un evento real puede tener fácilmente una probabilidad cero. La probabilidad de que me encuentres mañana en la Luna tras llegar allí batiendo mis brazos es cero. No puede pasar. Por lo tanto, si me encuentras mañana en la Luna, puedes estar absolutamente seguro de que no llegué allí autopropulsado. Pero el efecto túnel ignora esta lógica. Si los nuevos físicos descubren cualquier cosa que no pueden explicar, pueden apañar una respuesta con el efecto túnel. Es por eso que no hay reglas para el efecto túnel. Es decir, si aceptas el efecto túnel como la explicación de algo, tienes que aceptarla como la explicación de cualquier cosa. Siguiendo la lógica actual, se me podría responder que hasta mi ejemplo de volar a la luna batiendo mis brazos no tiene una probabilidad de cero. En QED(Electrodinámica Cuántica), nada tiene una probabilidad de cero. Pauli y Gell-Mann estaban de acuerdo en eso: hasta los objetos macroscópicos obedecen las leyes cuánticas, y Marte es una probabilidad que requiere decoherencia*. Pero si eso es así, entonces mi llegada a la Luna mañana no se debería explicar de forma sensata, mediante estrictas leyes físicas o una nave espacial. Podría declarar simplemente "efecto túnel", y todos tendrían que dejar de hacer preguntas. El efecto túnel es otra de esas cosas no falsables que le encantan tanto a los físicos, porque les excusa de tener que hacer física de verdad. Por ejemplo, si digo, "Demuéstrame que x ocurrió debido a efecto túnel en vez de alguna simple ley de física", no hay manera de que lo hagan. Como el efecto túnel no es ni lógico ni físico, no se puede demostrar. No hay datos posibles. La idea no es científica. Todo lo que pueden decir en su defensa es, "Ocurrió, las ecuaciones de energía decían que no debería pasar, por lo tanto debemos estar ante el efecto túnel". Pero no hay un experimento que puedas diseñar para demostrar o refutar el efecto túnel, dadas las ecuaciones actuales.


Por supuesto, hay una manera de refutar el efecto túnel, que es corregir las ecuaciones. Si corriges las ecuaciones, mostrando que las predicciones de energía estaban equivocadas, y que la partícula puede atravesar la barrera fácilmente sin usar trucos estadísticos, entonces desmientes el efecto túnel. Eso es lo que he hecho. He mostrado que las ecuaciones de campo están rotundamente equivocadas, que las barreras no son lo que creen que son, que el campo no es lo que creemos que es, y que las partículas no son lo que creemos que es. Para ser más específico, he resuelto la catástrofe del vacío, mostrando que la gravedad y la carga han sido mal dimensionadas en el nivel cuántico. La causa de esto viene de muy atrás en la historia, e involucra un mal uso de la constante de Coulomb en las primeras ecuaciones (entre otras cosas).


También he mostrado que el campo de carga a nivel macroscópico está horriblemente mal dimensionado, llevando al misterio de la materia oscura. La materia oscura es carga, pues los fotones les ganan en peso a la materia bariónica por 19 a 1. Con esas dos correcciones, y un montón más, he revolucionado completamente el campo unificado. Parte de esta revolución es la respuesta a todos los viejos misterios, y el descarte de todos los viejos apaños. El efecto túnel está entre esos apaños. Ya no hace falta. Ya es una vergonzante reliquia de un triste momento en la historia de la física.

Si aplicamos mis correcciones al problema actual, hallamos que los niveles de energía en el espacio simplemente se calcularon mal. No pasa nada misterioso con esas reacciones moleculares, así que no necesitamos magia matemática para explicarlo. Hay mucha más carga en el espacio vacío de la que creemos, lo que no sólo explica este problema, explica la formación estelar[por traducir] sin el patético modelo de colapso que solo usa la gravedad, explica el Cúmulo Bala[por traducir], explica el momento angular de las galaxias[por traducir], explica la ley de Bode[por traducir], explica la falta de momento angular del Sol[por traducir], explica la materia oscura[por traducir], y cientos de otras cosas.

Y si miramos al efecto túnel de forma general, encontraremos que todos los otros eventos que han sido explicados por él se explican de la misma forma: las viejas ecuaciones estaban simplemente equivocadas. No cuestiono los datos. Sí, las partículas de Born y Gamow y demás fueron donde se nos dijo que fueron. Pero no llegaron allí por efecto túnel. Llegaron allí obedeciendo las ecuaciones correctas. Las ecuaciones de la época no eran correctas. Para ser más específico, la ecuación de Schrodinger no es correcta[por traducir]. Como la ecuación de Newton, es vagamente correcta en forma, y por lo tanto se puede aplicar a algunos problemas simples de campo. Pero no incluye los grados de libertad necesarios del modo correcto, y por lo tanto falla en muchas situaciones específicas. He mostrado que la ecuación de Schrodinger tiene muchos errores incrustados, incluyendo errores angulares en las ecuaciones de Bohr[por traducir], un mal uso de la constante de Coulomb, errores orbitales de Newton, un mal uso de pi[por traducir], errores de las primeras ecuaciones de dispersión[por traducir] de Rutherford, y un campo de carga sin presencia real. Por lo tanto, cuando Gamow y otros usaron las ecuaciones en los años 20, sus predicciones de lo que podía pasar estaban equivocadas por márgenes significativos. Las ecuaciones decían que las partículas no deberían ir a donde estaban yendo. Bien, las ecuaciones estaban equivocadas, eso es todo lo que pasó. Si hablamos de efecto túnel en el núcleo, bien, he mostrado en un artículo reciente[por traducir] que la estimación de la densidad nuclear se pasaba por un factor de 10⁷. La mayor parte de esa corrección la provoca la constante de estructura fina, que he mostrado[por traducir] que es principalmente un relleno creado para tapar agujeros y forzar una mala ecuación a alinearse a los datos. Puedes ver inmediatamente que si la densidad del núcleo estaba diez millones de veces más alta de lo normal, eso parecería impedir a las partículas entrar en él, y haría falta el efecto túnel como explicación del movimiento a través de esa "barrera".

[Algunos han leído este artículo, no han seguido los enlaces, y luego han declarado que no ofrezco ninguna corrección al efecto túnel aquí. Han dicho en los foros que este artículo es sólo una crítica de la teoría actual. No lo es. Sigue los enlaces, donde muestro exactamente dónde se equivocaron las viejas ecuaciones, y cómo corregirlas. Como digo arriba, para corregir el embrollo del efecto túnel, hace falta un monton correcciones completas a las ecuaciones de la mecánica cuántica. He hecho todas esas correcciones, pero tienes que leer más de tres páginas para descubrir lo que son. Si no quieres hacerlo, no te puedo ayudar. A la mayoría de los físicos del mainstream—especialmente los que se pasan el rato en los foros bloviating[sic]—es imposible ayudarles, pero este artículo es para esos pocos que demandan respuestas físicas a problemas físicos. Es para los que no están satisfechos con el misticismo que repiten como papagayos los profesores que les adoctrinaron.]

El efcto túnel es uno de los signos más claros y tempranos de la corrupción de la física, una corrupción que ya se ha vuelto endémica. La Interpretación de Copenhage de la física cuántica está fechada en 1926, y el efecto túnel se convirtió en una característica de la teoría cuántica en 1928. Así que podemos ver que la física cuántica se rindió a la magia y a los horribles trucos matemáticos casi desde el principio. Cualquier físico o científico de verdad habría visto la discordancia entre los datos y las ecuaciones como una señal de que las ecuaciones estaban mal. Pero los físicos cuánticos aparentemente no consideraron nunca esa posibilidad. Se han estado basando en ecuaciones erróneas durante casi un siglo ya, y seguimos sin obtener nada salvo charlatanería. Nadie en el mainstream está intentando corregirlas seriamente. En vez de eso, vemos una pila cada vez más grande de trucos matemáticos. Hemos llegado a un momento en el que la física ya no es física. El fracaso de la ecuaciones fundamentales ha inducido a toda la rama al misticismo.

Y adivina qué, los físicos han descubierto que el misticismo se vende mejor que la ciencia. El público siempre ha estado más interesado en le magia que en la física. Les encanta escuchar cosas sobre fuerzas a distancia y viajes en el tiempo y retrocausalidad y efecto túnel y agujeros de gusano. El rigor y la lógica significan menos que nada para esta gente. La falsa física también crea más trabajos de lo que haría la física de verdad, porque necesitamos sólo una persona para escribir una ecuación correcta, mientras que cientos de personas pueden incluirse en el trucaje de ecuaciones erróneas en cada nuevo experimento. Se peuden crear y se han creado ramas completas y variaciones y violaciones y apaños cuánticos. Casi nada de la nueva física está conectado a la realidad de ningún modo, ni por el más fino de los hilos. Cada nuevo artículo no es más que la fantasía de alguien, soñada delante de la pantalla de un ordenador y rodeada de nubes envolventes de matemagias.

Todos sabéis que esto es cierto, así que no os molestéis en negarlo. Si tenéis aunque sea una pizca de conciencia, si os queda un residuo de ciencia de verdad, vuestro trabajo no es negarlo, sino ocuparos de corregirlo. Nunca es demasiado tarde para tomar el camino correcto. Gamow y Bohr y Born y Pauli y Heisenberg y hasta Feynman ya murieron hace tiempo y no os pueden hacer daño. Sus fantasmas están siendo flagelados por sus pecados a la ciencia en algún universo paralelo o algún agujero de gusano mugriento. Pero hay trabajo que hacer: os sugiero que lo hagamos.

*Véase The Quark and the Jaquar, Gell-Mann.




Traducción de Roberto Conde